Chiriquí. El servicio médico del cuarto de urgencias de la policlínica Gustavo A. Ros, en la ciudad de David, se restableció ayer luego del derrame de sustancias químicas que se produjo el jueves en horas de la madrugada.
No obstante, el director institucional de la Caja de Seguro Social (CSS), Enrique Fernández, reconoció que la situación fue por la falta de mantenimiento adecuado en los equipos.
Explicó que una vez se detectó el problema, se procedió a realizar la limpieza y la ventilación necesaria para lograr que el olor se extinguiera.
También el área fue acordonada, específicamente el cuarto de urgencias, para salvaguardar la seguridad de los usuarios.
La rápida atención de la comisión de bioseguridad de la provincia, permitió que el mismo jueves alrededor de las 2 p.m., el grado de contaminación fuera mínimo, sostuvo.
Los técnicos realizaron las evaluaciones necesarias para determinar el grado de afectación de los gases tóxicos.
El problema se generó debido al escape de gases tóxicos (ácido acético y amoníaco), que se utilizan para el revelado de las placas en el salón de rayos X, que se filtro a través de los conductos internos, cuando la tubería que desecha el líquido se rompió.
Ambos líquidos están compuestos por concentraciones mayores a las que comúnmente se conocen. Debido a esta naturaleza son irritantes a las vías respiratorias, causan tos y en el peor de los casos, ataques respiratorios a personas con alergias.
Funcionarios y equipos de Salud Ocupacional se encargaron de medir, con instrumentos especiales, los niveles de gases tóxicos en las diferentes áreas de trabajo de la policlínica, y después de varias horas de trabajo, determinaron que la concentración era pequeña.
Diariamente se estima que al cuarto de urgencias acuden más de 50 personas, mientras que los fines de semana la cifra de incrementa. Se conoció que el problema no generó mayores consecuencias, como la afectación humana.