Más de 20 yardas cúbicas de basura que por años fue arrojada en la escalera trasera del edificio Maison Blanche, fueron recogidas por orden del gobernador de Colón, Gassan Salama, después que se desplomara parte del acceso principal del inmueble, ubicado en la calle 5 avenida Bolívar.
La caída de la escalera principal del inmueble, a causa de los muchos años de construcción, provocó que se decidiera habilitar la escalera trasera, pero para sorpresa de los funcionarios, la entrada estaba bloqueada con una pared y era el vertedero de los inquilinos del otrora majestuoso y lujoso edificio.
El gobernador Salama, explicó que las infraestructuras del Maison Blanche están completamente deterioradas y peligra la vida de las 43 familias que allí habitan.
Además, dijo que de nada sirve reconstruir el edificio, porque presenta rajaduras por todas partes. Precisó que las escaleras están condenadas y para que puedan tener acceso a sus apartamentos se conversó con los inquilinos, a quienes se les instó a que por su seguridad utilicen la escalera que tiene salida a la avenida Balboa, por lo que "hemos querido que la misma gente limpie para que ellos no permitan que se siga arrojando basura en su edificio".
A juicio del gobernador, es increíble que tras haber arrojado basura por tanto tiempo en las inmediaciones del inmueble, por suerte no hubo una epidemia.
Entre los desechos se encontraban bicicletas, cajetas, ventanas, zapatos, trajes, botellas, latas, juguetes, compresores, abanicos, quemadores, colchones, platos, vasos, papeles, cámaras fotográficas, huesos de gallina, arroz, plásticos, desperdicios inimaginables y hasta propaganda electoral del torneo pasado.
Los encargados de limpiar el lugar fueron los jóvenes del barrio con el respaldo de la empresa Aguaseo que facilitó el vagón gigante para depositar los desechos.