Las autoridades de Salud en la provincia de Chiriquí han reforzado el sector de Paso Canoas, fronterizo con Costa Rica, ante la alerta mundial por los casos de ébola, medida que algunos residentes del área consideran insuficiente, toda vez que en la región existen numerosos caminos por donde entran extranjeros indocumentados.
Agustín Saldaña, director regional del Ministerio de Salud (Minsa) en la provincia, explicó que son al menos cuatro puntos importantes de entrada a Chiriquí donde hay equipos médicos especializados y preparados para enfrentar cualquier caso que se presente de la enfermedad.
Mantenemos un personal vigilante, sin embargo, de que una persona presente la enfermedad deben pasar unos 22 días, pero aun así nuestros equipos están preparados para atender, de ser necesaria la situación, aseguró Saldaña.
Los puntos donde se mantiene personal del Minsa capacitado para cualquier ingreso de enfermos de ébola son el sector fronterizo de Paso Canoas, el aeropuerto Enrique Malek, en David, los puertos en el distrito de Barú y el sector fronterizo de Río Sereno.
Saldaña también informó que la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) cedió al Minsa un espacio físico en sus instalaciones en Paso Canoas, en Barú, donde se ubicará a los funcionarios de salud para detectar la entrada de turistas con síntomas del ébola.
Además se tomó la decisión de extender el horario de los funcionarios del Minsa para que permanezcan hasta las 7:00 p.m., hora en la que se cierran los servicios de atención a turistas, añadió Saldaña.
Dotación de equipos
Igualmente señaló que se esperan directrices de las autoridades de Salud de Panamá, ya que hace poco se instaló un sensor de temperatura en el Aeropuerto Internacional de Tocumen.
No estamos seguros si se enviará un equipo igual para ser instalado en Paso Canoas, precisó Saldaña.
Por el momento, se tienen equipos manuales de tomar temperatura ante alguna sospecha de algún caso de ébola, no obstante, Saldaña siente que hay esperanza de que no se detecten casos en la región.
La Policía Nacional de Fronteras permanece custodiando la región las 24 horas de día, este equipo se mantiene preparado y en coordinación con el Minsa ante los casos de ébola.
Erick Ávila, jefe del Batallón Occidental del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), dijo que las unidades trabajan en coordinación con el Minsa para cualquier tipo de situación relacionada con la enfermedad, e indicó que en la frontera chiricana no se ha presentado ni un solo caso de la enfermedad.
No obstante, la preocupación se apodera de la gente en el sector fronterizo entre Panamá y Costa Rica.
Margarita Montes, vendedora de frutas, manifestó que la frontera entre ambos países es tan vulnerable que de nada sirven las medidas de seguridad si también se da el ingreso de extranjeros indocumentados.
Entendemos que refuercen las medidas porque son necesarias, pero las autoridades no deben dejar de pensar en aquellos extranjeros ilegales que puedan traer esa enfermedad, es por esto que se debe redoblar la seguridad con rondas en las calles, dijo Montes.
Gremio médico
Para Julio Osorio, presidente de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal), Panamá no está preparado para enfrentar los casos de ébola.
Osorio sostuvo que se están dando pasos en la dirección correcta, como es el entrenamiento del personal, pero recalcó que debe ser a nivel nacional, ya que no se sabe por dónde se van a enfrentar los primeros casos.
A su juicio, en Panamá existen estructuras que no están en funcionamiento y deben habilitarse para no tener que llevar a un enfermo de ébola a un hospital, donde hay miles de pacientes.
El Minsa realizará capacitaciones a todo el personal médico de la provincia, también se reunirá con las autoridades de la Caja de Seguro Social (CSS) para planear y coordinar entre las dos instituciones.