El Ministerio de Salud, en la provincia de Chiriquí, reforzó las medidas sanitarias para procurar que el agua que se consume en las áreas afectadas por las fuertes lluvias sea apta para el ser humano.
Luego de las inundaciones, uno de los mayores problemas que tienden a presentarse son las enfermedades intestinales, producto de la presencia de bacterias, en el líquido que se consume.
Gladis Novoa, directora de salud, indicó que han estado realizando inspecciones en los acueductos rurales y en los pozos para prevenir una epidemia.
Expresó que también se entregaron insumos para desinfectar las viviendas, pues con las crecidas, las letrinas tienden a desbordarse.
Agregó que después de que pase el mal tiempo, lo importante es extremar las medidas higiénicas para evitar enfermedades.