Provincias

Regalan luz de esperanza en región marginada

El grupo de voluntarios del Centro de Salud de Chitré, regalaron alimentos y juguetes a los niños.


UNA SONRISA en los labios de los niños de la comunidad de El Salitre en la provincia de Los Santos, les dibujó un grupo de voluntarios del Centro de Salud de Chitré, quienes viajaron largas distancias para regalar un poco de alegría en esta región marginada de la provincia.
Como parte de una labor social que cada año realizan, este equipo llegó hasta El Salitre y lejos de las agujas, las pruebas de sangre y las vacunas que son los motivos principales de sus giras; esta vez, la misión era compartir con los niños de este humilde lugar para quienes la navidad pasó sin mayores novedades.
Y es que bastaba ver los rostros de estos inocentes infantes, para darse cuenta la ilusión que les provocaba ser parte de una fiesta llena de alegría, alimentos, juguetes y hasta piñata, que este grupo de personas prepararon para ellos, buscando ofrecerles algunos momentos de felicidad en medio de las difíciles realidades que se viven en esta zona rural de Herrera.
El profesor Cecilio Omar Ruiz, director de la escuela de El Salitre que sirvió de sede para esta actividad social, calificó de positiva la proyección hacia una comunidad tan humilde como esta, indicando que la población de aquí sufre de muchas carencias debido a la situación económica que viven.
Dijo que durante el periodo escolar los niños confrontan muchas dificultades para sacar sus estudios adelante, porque no tienen ni siquiera los útiles escolares necesarios y no se le puede exigir a los padres de familia que sólo ganan unos B/.3.00 diarios como peones y no encuentran trabajo con periodicidad.
Explicó que en estas circunstancias estos niños no pueden aspirar a navidades llenas de sorpresas, porque en sus hogares no siempre alcanza para suplir las tres comidas y manifestó que esta fiesta a principios de año es la buena noticia para estos pequeños que con ilusión reciben estos alimentos y juguetes junto a este gesto humanitario que guardarán para siempre.
Por su parte, Evidelia Lu de Castro, enfermera jefe del Centro de Salud de Chitré, dijo que escogieron esta comunidad para su proyección social por la realidad de esta población, manifestando que la mayor satisfacción es haber podido dar alegría a estos pequeños menos favorecidos y darles una motivación en el nuevo año.
Señaló que aunque siempre promueven la salud, esta vez lo hicieron de una forma diferente por medio de la armonía mental que le aporta grandes dividendos al cuerpo humano.
Agregó que han ofrecido una merienda a los participantes, realizado juegos y dinámicas, además del regalo de golosinas y juguetes como una forma de brindarles una esperanza de futuro y bienestar.
Indicó que en medio de la actividad se aprovechó para hablarles de los servicios de salud y se motivó a las madres de familias presente para que asistan a los programas de vacunación y vigilen de cerca la salud y el debido crecimiento de sus hijos.
Mientras que el Lic. Rafael Cornejo del departamento de Recursos Humanas del centro de salud, manifestó que además de la felicidad que se busca transmitir a estos niños humildes, la proyección social también busca enfrentar a los funcionarios que trabajan en el área urbana a las realidades que se viven en estos sitios de pobreza donde están presentes la injusticia social y la marginación.
Señaló que todos los servicios que se ofrecen tienen que llevar una proyección humana y social que permita llegar a los más necesitados de la provincia, sensibilizando a este grupo de personas hacia los poblados menos favorecidos de la región.
Panamá América realizó una encuesta en el lugar a todas las personas que participaron, y manifestaron la satisfacción en sus rostros, con la sencillez que poseen agradecieron al grupo de voluntarios por el día tan hermoso que les hicieron pasar.
Indicaron que la Navidad para ellos, había sido como un día común y corriente, donde ni siquiera había para regalarle un juguete nuevo a los pequeños.
Adultos manifestaron con triste pesar que es difícil la situación económica por la que están pasando, pues no cuentan con un trabajo que les permita una mejor calidad de vida.
Alegaron que viven a base de sacrificios, luchando por al menos conseguir para que los niños puedan comer, aunque aseveraron que en muchas han sido las ocasiones en las que se han tenido que acostar sin probar bocado.
Estos humildes campesinos, dijeron que a veces sobreviven porque siembran plátanos para alimentar a los niños.
El grupo de voluntarios del centro señalaron que se sentían felices de haberles regalado un rato de alegría a los adultos y niños, quienes disfrutaron de la comida, de los juegos, y los regalos que fueron donados con mucho cariño.

La población de El Salitre sufre de muchas carencias y muy pocas son las veces que reciben una ayuda que les permita seguir adelante.
Durante el periodo escolar, los niños confrontan muchas dificultades para sacar sus estudios adelante, porque no tienen ni siquiera los útiles escolares necesarios y no se le puede exigir a los padres de familia, que sólo ganan unos B/.3.00 diarios trabajando como peones.


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218043
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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