Un decreto alcaldicio del día 3 de abril del año en curso puso fin a las zozobras y malestar de cientos de personas residentes en la ciudad de Santiago. El mismo ordena el horario para apertura y cierre de los bares, cantinas y bodegas, que a diario eran escenarios de riñas, actos inmorales y robos.
Estos locales solo podrán vender bebidas alcohólicas a partir de las nueve de la mañana hasta las 12: 00 media noche y aquellos que tengan permisos nocturnos podrán permanecer abiertos hasta las 2: 00 de la madrugada.