La propietaria de un puesto de venta informal (chinamo), quien el pasado jueves 29 de mayo sufrió un altercado con un propietario de un almacén panameño en el sector limítrofe entre Panamá y Costa Rica, decidió instalarse una vez más frente a este centro comercial, señalando que el espacio que ocupa le pertenece a su país de origen.
“Yo solo quiero que me permitan trabajar, este incidente en el que me dañaron toda mi mercadería me ha afectado”, dijo Margie Arguedas, propietaria del puesto y que ha recibido apoyo del Comité Cívico de Paso Canoas.