Provincias

Relato de un secuestro


Más de 11 meses han transcurrido, luego de que una mujer que decía llamarse Yamileth engañara a una pareja de indígenas y luego le robara su hijo recién nacido y a su vez se perdiera con rumbo desconocido.
Durante ese tiempo, Marina Bejerano, madre del pequeño Jorgito, nombre que le pusieron sus padres indígenas, nos contó que nunca perdió las esperanzas de encontrar a su hijo con vida, al mismo tiempo aseguró que fueron muchos los momentos de angustias que pasó a fin de conocer el paradero de su hijo.
Bejerano nos señaló que luego del rapto estuvo más de dos semanas sin comer, ni dormir, pidiéndole a Dios que le devolviera su bebé.
Alberto Santos, padre de Jorgito, nos relató aquellos momentos en que la mujer desconocida se adueñó de su hijo con engaños. Yamileth les manifestó que ella los conocía, que residía en Volcán, el mismo lugar donde la pareja de indígenas cuida una finca en compañía de sus otros tres hijos, y por lo tanto, ella le regalaría una ropita al recién nacido.
La pareja se fue hacia el Terminal de Transporte de David, a fin de abordar un autobús con destino a Volcán, a ese lugar les siguió la tal Yamileth, quien insistió en comprar los regalos para el recién nacido.
Alberto se fue con ella y el bebé hacia los almacenes ubicados en la calle cuarta de la ciudad de David. En el lugar, la mujer le pidió que cruzara la calle para que le comprara unos refrescos porque tenía mucha sed, en ese momento, la mujer aprovechó y abordó un taxi rojo con rumbo desconocido.
Desde ese momento se inició la odisea de los esposos Santos, quienes desesperados interpusieron una demanda ante la Policía Técnica Judicial (PTJ) de la ciudad de David, y de inmediato se inició un operativo de búsqueda y un sinnúmero de investigaciones en torno al hecho.
Circularon retratos hablados en medios de comunicación impresos acerca de la descripción de la autora del rapto de Jorgito, y pasaron 11 meses de labor callada de los investigadores de la PTJ, y en momentos en que nadie esperaba, se dio con el paradero de una mujer que tenía un niño con la edad aproximada del bebé raptado en Chiriquí.
En torno a la recuperación del niño indígena, el jefe regional de la PTJ en Chiriquí, Wilfredo Hurtado, explicó que una mujer llamada Julieta Mitchel fue ubicada en la isla Carenero de Bocas Del Toro, y que fue trasladada a Chiriquí para continuar con el proceso investigativo.
Indicó que el niño en la actualidad permanece en el Tutelar de Menores, en espera de los resultados de las pruebas de sangre y de ADN para luego ser entregado a sus verdaderos padres.
El infante presenta las características de la raza indígena y los rasgos de Mitchel coinciden con las investigaciones que el organismo de investigación adelanta.
En una conversación sostenida entre él y la presunta raptora del menor, ésta se contradice sobre el lugar donde supuestamente dio a luz a un bebé, y de acuerdo a ello se puede tratar del menor buscado afanosamente por la PTJ.
El caso está a ordenes de la Fiscalía Cuarta de Chiriquí, a cargo de la licenciada Onelia Chen, y esa instancia es la que determinará la entrega del niño a sus padres.
Mitchel fue llevada a la Cárcel de Mujeres, ubicada en Los Algarrobos, distrito de Dolega.
Cabe señalar que Mitchel inscribió al niño en la ciudad de Changuinola con el nombre de Antonio Smith, en mayo de este año.
En tanto, la pareja de indígenas fue notificada sobre el posible hallazgo de su hijo, por lo que fueron llevados a Medicatura Forense a fin de practicarles exámenes de sangre y corroborar el parentesco de éstos con el menor.
En tanto, los esposos Santos están a la espera del curso legal que se sigue en estos casos, pero se sienten seguros de que el niño encontrado es su pequeño Jorgito.
De ser Jorgito el niño que permanece bajo custodia en el Tutelar de Menores, Mitchel tendrá que enfrentar un juicio por el rapto de un menor.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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