Itza Del Cid, una de las sobrevivientes del naufragio en donde murieran dos funcionarios del Ministerio de Salud de la Región de Bocas del Toro, el pasado sábado, relató que el hecho se debió a que las fuertes olas del río Chiriquí arremetieron contra el bote en que viajaban.
Del Cid, quien funge como enfermera asignada al Centro de Salud de Santa Catalina, detalló que sus compañeros, Eulogio Cristi Sánchez, de 56 años, del Departamento de Control de Vectores y Marta Elisa Juan Hooker, de 40 años, asistente del Centro de Salud de Río Chiriquí, dejaron en la orfandad a nueve hijos.
El accidente ocurrió a eso de las 9:30 a.m. y se presume que el motor se desprendió de manera repentina.
Al momento de salir de la desembocadura todo era normal, pues el tiempo era favorable para la incursión. Prácticamente fuera del peligro, de pronto el motor se cayó y fue entonces cuando las olas arremetieron contra la embarcación provocando que se hundiera, sostuvo la enfermera.
Momentos de terror se vivieron en ese instante, señaló Del Cid, sin embargo, "mantuve la calma y tome aire cuando salí a la superficie". De pronto, detalla, toque la arena con los pies, y finalmente un joven me ayudó a salir del agua.
Reveló que el episodio duró unos 25 minutos antes de que siete de los nueve estuviéramos fuera del agua. A uno de los menores se le practicaron los primeros auxilios, a los que respondió favorablemente. Acto seguido se buscaron a los otros dos faltantes, quienes finalmente fueron rescatados, sin embargo, por más masajes cardíacos que se les dieron no reaccionaron, dijo aún consternada la sobreviviente.
Agregó que además viajaban en el bote Ofelina Marchena, Jacob García, Valerio Williams, Delfuina Rueda, el capitán Celso Hooker y la paciente Jenifer Quintero, de tan sólo cinco años.
Los cadáveres fueron trasladados a la morgue del Hospital de la Isla Colón.
En tanto, el administrador regional del MINSA, Ernesto Rizo, confirmó que el motor de 60HP utilizado por el personal del Centro de Salud de Río Chiriquí hacía apenas un día que se había dañado, refiriéndose a las declaraciones de la enfermera Del Cid. No obstante, se había solicitado como prestado.