Las afecciones de salud causadas por los olores fétidos emanados del vertedero en el corregimiento de Progreso, en la provincia de Chiriquí, se terminaron, al conocerse los avances de la construcción de un relleno sanitario en Puerto Armuelles.
Los constantes humos producto de las quemas de los desechos, trajeron consigo problemas respiratorios en los ciudadanos, por lo que las autoridades analizaban la posibilidad de proponer una solución.
En este vertedero se deposita la basura que se produce en los distritos de Barú y Bugaba, mediante un acuerdo establecido por ambas municipalidades.
En ese sentido, el alcalde de Barú, Franklin Valdés, explicó que se gestionaron los fondos para la construcción de un relleno sanitario en una región apartada del corregimiento de Puerto Armuelles, conocida como Sangrillo.
La obra de construcción que supera los B/.123,000 y que fue financiada mediante un convenio con la Agencia Española y el Ministerio de Economía y Finanzas.
Valdés aseguró que el relleno ya está listo para iniciar el depósito de la basura sin problema alguno y con todas las medidas sanitarias que exige el Ministerio de Salud, ya que se construyeron las tinas de oxidación para el depósito de la basura.
Se espera que a finales del mes de abril sea inaugurado y se elimine entonces el vertedero en la comunidad de Progreso, que ha provocado problemas a los residentes y especialmente en los niños.
Las tres trincheras tienen una capacidad de miles de toneladas de basura, con un período existente promedio de dos años, luego se continuarán realizando más excavaciones.
Aseguró que difícilmente en el territorio nacional se puede contar con un relleno de esa índole, ya que el área donde se encuentra ubicado está alejado de la población y rodeado por vegetación.
En cuanto al manejo de los desechos hospitalarios, Valdés agregó que se continuará depositando sólo los sábados, tal y como se hace en la actualidad.
Aseguró que el costo por la recolección de la basura no va a aumentar.
No obstante, aclaró que serán estrictos con las personas, porque generalmente llegan recogiendo materiales y terminan haciendo casas.
Los terrenos de 42 hectáreas donde se construye el relleno sanitario de Barú, son territorios arrendados por el Estado a la bananera Puerto Armuelles Fruit Company.
No obstante, PAFCO ante la necesidad de desarrollar un proyecto para beneficio de la población, cedió estas tierras al Municipio antes de que fueran propiedad de la Coopera