Aproximadamente 482 casos de glaucoma fueron detectados en la provincia de Chiriquí durante seis meses de atención a 4,941 pacientes, reveló la oftalmóloga, Blanca Gómez de Báez.
Indicó que las cifras son considerablemente altas, pero que no debe existir alarma, ya que los casos detectados están recibiendo el tratamiento adecuado.
Explicó que el tratamiento inicialmente es clínico y si la condición del paciente no mejora, entonces se realiza una cirugía, debido a que se trata de una enfermedad que puede causar ceguera, pero que si se diagnostica a tiempo puede ser controlada.
Destacó la existencia de dos clases principales de glaucoma la de ángulo abierto y la de ángulo cerrado, la primera es la más común y ocurre a medida que la persona envejece, se caracteriza porque el ojo no drena suficiente líquido, lo que da por resultado que la presión aumente, causando pérdida de la visión lateral.
En tanto, el glaucoma de ángulo cerrado es menos común, generalmente sobreviene en forma acelerada, el área de drenaje se bloquea súbitamente, aumentado la presión del ojo rápidamente, la visión se torna borrosa y se ven halos en forma de arco iris alrededor de las luces.
De no tratarse inmediatamente, el paciente puede quedar ciego rápidamente y experimentar dolor de cabeza, náuseas, vómito y dolor severo.
El padecimiento se puede presentar en cualquier edad ya sea en niños o adultos. De allí la necesidad de consultar con el oftalmólogo para verificar el estado de los ojos si tiene algún nervio dañado o algún problema que amerite tratamiento para prevenir mayores consecuencias.
Gómez catalogó la enfermedad como un ladrón silencioso que puede dejar ciega a las personas, aún en la etapa más productiva de la vida, por lo que se ha iniciado una campaña tendiente a alertar a la población en la prevención del glaucoma.