Indígenas de la comunidad de Las Trancas, distrito de Müna, comarca Ngäbe-Buglé, retuvieron por más de 48 horas a la diputada del circuito 12-3, Crescencia Prado y a la gobernadora comarcal, Omaira Silvera, para exigir una respuesta a los problemas de carretera en el corregimiento Cerro Caña.
Desde hace siete días, los lugareños mantenían retenidas maquinarias de la empresa Asfalto Panameño, por lo que para el lunes se tenía el compromiso de una reunión entre representantes del Ministerio de Obras Públicas y las autoridades comarcales, pero los funcionarios no llegaron y ello motivó la medida de presión.
A últimas horas de la noche del lunes, la propia diputada Prado, quien había firmado un compromiso con los indígenas para garantizar la reunión, confirmó a este medio que desde horas de la mañana se encontraba retenida junto a la gobernadora Silvera.
Mientras la diputada Prado reiteraba que tanto ella como la gobernadora no podían salir del área de Las Trancas y llevaban 30 horas sin tomar agua potable, los indígenas exigían la presencia del presidente Juan Carlos Varela o del ministro del MOP, Ramón Arosemena.
Simón Guerra, dirigente de la comunidad, expresó que en ningún momento se les faltó el respeto a las autoridades retenidas, ya que lo único que se exigió fue una respuesta a la construcción de la carretera principal que comunica a los poblados de La Menegilda, Las Trancas y Cerro Caña.
"El viernes se firmó un compromiso para una reunión el lunes aquí en el área y los funcionarios no cumplieron", agregó la fuente.
Guerra reiteró que ellos llevan muchos años espe- rando por las mejoras de los caminos en este sector de la comarca y hasta ahora solo han recibido promesas incumplidas.
Al lugar se presentó el comisionado Luis Quiel, en compañía de un pequeño grupo de policías para tratar de persuadir a los indígenas de que liberaran a la diputada Prado y a la gobernadora Silvera, sin embargo, la negociación no prosperó.
Al cierre de esta edición mantenían retenidas a la diputada y a la gobernadora.
Clave
- Según Ricardo Miranda, dirigente del Movimiento 10 de Abril, el comisionado Quiel y sus unidades lo que trataron fue de intimidar a los indígenas, quienes se encontraban protestando por una lucha justa. Mientras, Quiel enfatizó que estos debían agotar la vía del diálogo para lograr una respuesta.