Dijo que espera que las comunidades cooperen en prevenir desastres, evitando depositar desechos y chatarras en los ríos y potrero. En junio del año 2003, unas cinco mil personas de 13 urbanizaciones se inundaron.
Se informó que unas 20 familias se reubicarían en el hotel Plaza, mientras que a las otras ocho también se les daría la respuesta en otro albergue temporal.
Algunas familias que llegaban estaban desesperadas y junto a otros vecinos y amigos cargaban lo poco que pudieron salvar: neveras, sillones, televisores y demás equipos.
Dulia Clarke, una vecina del inmueble, lloraba desesperada porque hacía unos minutos que se había dirigido al Mercado Público.