Para casi todos fueron dos horas de larga espera, mientras sus hijos estaban dentro de los quirófanos del Hospital Materno Infantil José de Domingo de Obaldía.
Este fue el tiempo aproximado de duración de las intervenciones quirúrgicas que se hicieron desde el pasado lunes, a unas 107 personas de todo el país en el programa Operación Sonrisa que se realizó en la provincia de Chiriquí.
Pero el sacrificio fue gratificante, por lo menos para la señora María de Pérez, quien viajó desde la capital, para que su pequeño José fuera operado del paladar hendido.
Explicó que el niño nació con el labio superior partido, a los tres meses se le hizo la primera operación para unírselo, pero aún restaba otra para mejorar la estructura interna de su boca.
Indicó que el lunes entró a la sala de operaciones a eso de las 1: 00 de la tarde y las 2: 30 salió José soñoliento, pero en perfectas condiciones físicas, pues no tuvo ninguna complicación.
José es mello, sin embargo su hermanito, no presentó ningún problema, él llevó la peor parte al nacer con el paladar hendido y el labio leporino.
María indicó que la primera operación se la hicieron en el Hospital de Especialidades Pediátricas en la capital a los tres meses, desde entonces sabía que tenía que someterlo a otras cirugías.
Dijo que su médico le informó que la misión se iba a realizar en Chiriquí y se dispuso a viajar, pero el sacrificio fue bueno, porque José fue atendido y ha evolucionó muy bien.
Ahora sólo resta esperar para las otras cuatro operaciones que necesita para reestructurar por completo su labio.
Por su parte Luis Araúz, representante de la organización dijo que el logro que se tenía previsto se cumplió, al observar la satisfacción sobre todo en el rostro de las madres, cuando veían salir a sus hijos de las salas de operaciones con rostros transformados.
Dijo que lo más importante es que cada uno de ellos serán seguidos de cerca, para corroborar el tratamiento que se inició.
Susana, tiene ocho años es una niña más grande, pero al igual que los más pequeños jugaba y saltaba por todo el lugar, estaba muy contenta porque ya se iba para su casa en Río Sereno en Chiriquí., Panamá América
Nació con problemas de paladar hendido y el pasado martes fue atendida por el grupo de médicos de la misión de operación sonrisa celebrada este año en Chiriquí.
A pesar que enfrenta este problema la pequeña Susi, como le dice su mamá estudia el primer grado en la escuela de Palmarito en la zona fronteriza de Panamá. El problema del paladar había afectado el habla de la niña, por ende su desarrollo educativo.
Amada su madre dijo que en esta ocasión estaba muy inquieta ya que en una primera ocasión la niña fue rechazada porque estaba con algunos problemas de salud.
Dijo que gracias a Dios ahora si fue operada y la evolución se dio de manera efectiva, tanto así que Susana quería irse a casa.
Amada la madre de Susana, se encontraba muy emocionada.