Los corregidores de Changuinola, en Bocas del Toro, en compañía de unidades de la Policía Nacional, desalojaron ayer a ocho indigentes, entre ellos una mujer, que tenían como muladar al cementerio de esta comunidad.
Los moradores se quejaban por la profanación de tumbas. Los indigentes dormían sobre los féretros y se bañaban desnudos.