La fábrica de productos de arcilla y cerámica Alfarería S.A. podría ser sancionada por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) por no haber presentado un estudio de impacto ambiental a tiempo, señaló Iturbides Benavides, director regional de esa institución.
Por su lado, el gerente general de la empresa, Ricardo Chong, aseguró que presentaron sus respectivo estudios de impacto ambiental, donde no se verían perjudicados los residentes de la Barriada Garbo de La Villa de Los Santos.
Benavides reiteró que el estudio les llegó extemporáneo, por lo que la empresa podría ser multada.
El representante de la empresa cuestionada detalló que ellos se dedican a la fabricación de revestimientos tanto para pared como para pisos, baldosas de cerámica, azulejos, y toda una gama de productos que sirven para darle un acabado más higiénico a las viviendas.
Explicó que ellos instalaron sus equipos desde enero del año pasado y que en estos momentos se encuentran en arranque, pruebas y afinamientos de todos los equipos.
Agregó que existe un mercado nacional y otro de exportación para los productos que de allí surjan, por lo que de hecho la meta de la empresa es lograr una participación en el mercado de exportación en el área de Centroamérica.
Añadió que la empresa cuenta con 57 empleados, y que de estos hay seis técnicos que están laborando en el montaje de los equipos y el resto es personal que ha contratado en el área. De esos hay cinco ingenieros que están recibiendo entrenamiento y capacitación para lo que es la labor de supervisión de planta.
Chong respondió que la fábrica utiliza la materia prima de la región como es el caso de la arcilla procedente de Mandinga, Pesé, Chitré y Parita; igual que acarrean arena de San Carlos, además de utilizar carbonato de calcio de Tonosí.
La materia prima importada es la que utilizan en el vidrio básicamente, que produce el recubrimiento y sello al cuerpo cerámico, precisó.
Por otro lado, al preguntarle a Chong si utilizan químicos que afectan a los residentes de la Barriada Garbo, como se han quejado, explicó que en lo personal él tiene más de 35 años de experiencia en el sector industrial y jamás han tenido problemas de enfermedades causadas por los materiales que usan.
Sobre las pruebas exigidas de impacto ambiental, manifestó que ellos contrataron personas profesionales del área para saber sobre el estudio, quienes tomaron su tiempo y que fueron entregados a las autoridades, por lo que allí no se producirá más polvo que el que genera un camión cuando pasa por un camino.
Por su parte, el director regional del ANAM sostuvo que esa empresa no ha cumplido con un requisito que establece la ley.
El funcionario expresó que ese requisito es la presentación de un estudio de impacto ambiental previo a las instalaciones de la empresa.
Benavides recordó que el 19 de diciembre pasado fue cuando se enteró, gracias a una denuncia telefónica anónima, de la colocación de la planta.
Una vez de lo ocurrido de inmediato realizaron una inspección que en efecto comprobó que ya se había puesto, por lo que se procedió a notificarle a la empresa su obligación de presentar el estudio, antes de iniciar operaciones.
Mencionó que el estudio de impacto ambiental tiene como propósito determinar los efectos que se puedan producir por un proyecto de desarrollo sobre el medio físico, biológico, natural, cultural y socioeconómico en el área de influencia.
Agregó que sirve además para preparar las medidas para que la realización de los proyectos sea compatible con la vocación de su entorno.
Benavides explicó que la empresa por su parte, no hizo caso e inició las operaciones a finales de abril y en el mes de mayo fue que presentó el estudio.
"Nosotros procedimos a devolverlo en vista de que su presentación es extemporánea, ya que no es posible evaluar los impactos que puedan producirse", añadió el funcionario.
Señaló que la ley faculta a la ANAM para que cuando no se cumpla con la misma pueda parar la actividad y aplicar una sanción administrativa, que corresponde a una multa.