La Mina de Piedra de Jabón, ubicada en la comunidad de Membrillo, distrito de Penonomé, corregimiento de Pajonal, provincia de Coclé, se derrumbó casi en su totalidad, lo que ha provocado el desequilibrio económico de muchas familias y una baja en la producción de artesanías que se fabrican con la mencionada piedra.
El señor Magdaleno Rodríguez, presidente de los artesanos de la Piedra de Jabón, manifestó que la producción se ha paralizado, y actualmente están trabajando con algunos restos que logran recuperar en la zona o material que tenían recogido. La situación ha perjudicado a cerca de cien familias que se ganaban su sustento con las artesanías fabricadas con la famosa piedra de jabón, siendo este el único lugar en Centroamérica del que se tiene conocimiento de la existencia de esta piedra.
Es por ello que turistas de todas partes del mundo llegan a visitar esta región, que se ha convertido en punto obligado del turismo en Coclé, muchas personas de diferentes nacionalidades compran estas artesanías para llevar a sus lugares de origen, por la belleza natural de la piedra y el trabajo manual delicado que realizan los artesanos.
Al respecto, el director del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) en Coclé, Manuel Rodríguez, informó que la institución está consiguiendo una retroexcavadora que servirá para limpiar la zona del derrumbe y permitir que los artesanos continúen extrayendo la piedra.
Sin embargo, el funcionario manifestó que lamentablemente el equipo del Ministerio de Obras Públicas (MOP) está dañado y no se ha logrado repararlo. De momento, se está a la espera de conseguir dicho equipo, y tan pronto se tenga, se llevará al área en Membrillo para ayudar a los artesanos.
SUS AFECTADOS SE PRONUNCIAN
En tanto que el señor Magdaleno Rodríguez, uno de los artesanos afectados, indicó que actualmente se están dedicando a la agricultura para poder subsistir. Mientras, el taller donde se fabrican las artesanías está prácticamente vacío y lo utilizan para reuniones que tratan problemas que confronta la población.
Rodríguez señaló que el rendimiento de la mina antes de derrumbarse era alrededor de B/.2 mil por mes, y ahora, con la poca piedra que se puede extraer, no llega ni a los B/.200.00, lo que no satisface las necesidades de la comunidad.
Cabe destacar que los artesanos intentan continuar con un trabajo en la mina, pero recalcan que necesitan el apoyo de las autoridades para reparar la mina de piedra.
La mina de piedra de jabón tiene alrededor de 40 años de estar beneficiando a la comunidad de Membrillo y, en otras ocasiones había sufrido pequeños derrumbes, pero nunca como el de ahora, precisa Rodríguez. "Lastimosamente, los funcionarios del MICI les hicieron algunas recomendaciones cuando ya la mina estaba por derrumbarse, sostuvo.
Los funcionarios les advirtieron que dejaran columnas del mismo material, a medida que lo fueran extrayendo, de manera que las mismas sirvieran de soporte; sin embargo, sucedió la tragedia, y afortunadamente no había nadie dentro de la mina cuando el mismo ocurrió.
Antes de derrumbarse la mina, contaban con cuatro cuevas para excavar materiales y ahora sólo tienen una, pero no se atreven a sacar material por miedo a quedar sepultados dentro, puesto que si se da un golpe en el fondo de la pared, se puede desprender la parte delantera. Hasta el momento no se ha dado ningún incidente con los artesanos.
El problema ahora es la comercialización, tanto por la escasez de material, como por la falta de transporte para llevar el producto, indica Rodríguez.
LA PIEDRA DE BELMONT
Por su parte, el señor Alfonso Martínez, también artesano, reveló que el nombre de la piedra es piedra Belmont, pero ellos la bautizaron como piedra de jabón por lo resbalosa que se vuelve al contacto con el agua.
Esta piedra hay que trabajarla cuando está húmeda, porque cuando está seca tiende a deshacerse, luego de haberse mojado. Este material se trabaja mejor, pero cuando un pedazo tiene contacto con el agua directamente y se seca, se parte fácilmente. La piedra tiene vetas de colores donde imperan diversos tonos de amarillos, naranjas y chocolates.
Actualmente se trabaja la piedra con diferentes tamaños de cuchillos, luego de esculpida la figura escogida, se pule con lija con los sacos que se utilizan para empacar cebollas o papas. Luego se pintan con barniz.
El señor Martínez explicó que se tiene planeado comercializar las artesanías en el exterior, es decir, exportar un trabajo. Sin embargo, para ello necesitan mejorar la calidad del producto, y por tal motivo el MICI les ofreció un seminario para mejorar el acabado final, con un barniz vidriado, cuyo costo por cuarto es de B/. 45.00 y el galón tiene un costo de B/. 85.00 aproximadamente.
Este barniz le dará a la piedra un mejor acabado, pero elevará el costo de la artesanía, dijo Martínez. La piedra que antes costaba B/. 1.00, costará B/. 1.50 y B/. 2.00, pero ofrecerán al público un mejor producto, más durable y resistente.
El barniz corriente con el que trabajan actualmente protege la piedra, pero no le da el acabado de vidrio que se requiere para exportación.
Posiblemente para este año se comience a trabajar este nuevo producto, detalla Martínez, con el apoyo del MICI y de algunos de los Voluntarios del Cuerpo de Paz de Estados Unidos, la cual colabora con los artesanos en la mina.
La piedra Belmont es una piedra volcánica, según han manifestado los geólogos que han visitado el lugar, por ello su característica "resbalosa como el jabón" cuando es extraída de las cuevas. Señala Martínez que cuando sacan un pedazo de la mina el mismo está resbaloso y húmedo, y si se moja es deshace.
La mina fue descubierta hace aproximadamente 40 años por el señor Lorenzo Martínez, quien empezó a trabajar con piedra pómez, pero un día encontró un pedazo de piedra Belmont y comprobó que con este material se trabajaba mejor la artesanía. De ahí, otros moradores han comenzado ha trabajarla, y hoy se pretende inculcar a los niños este tipo de trabajo para que la tradición no se pierda.
Esta es una artesanía, un trabajo que ha pasado de generación en generación. Actualmente se trabajan pedidos grandes, incluso para países europeos, sólo que ahora con el derrumbe se han suspendido los trabajos.
Los artesanos tienen programado montar una escuela para niños y jóvenes, con miras a que continúen el trabajo y el mismo sea historia para los que vendrán después.
También tienen planes de convertir la región en reserva geológica y turística con miras a que los visitantes puedan llegar, hospedarse, comer y recrearse en el lugar, donde existe un pequeño río que puede ser acondicionado para tales fines.
Hoy en día existen unos 18 talleres de la piedra de jabón, que esperan sembrar el entusiasmo en la juventud por esta artesanía, única en toda Centroamérica.