Colón. El querer confeccionar una alcancía y una portería de fútbol llevaron a la muerte al pequeño Jimaray Ortega, de 13 años. El no se dio cuenta que el árbol de bambú que cortó, para realizar su cometido, estaba rodeado de alambres de electricidad de alta tensión.
Y es que la ingenuidad y la curiosidad son elementos que pueden ser peligrosos. Esto posiblemente le causó la muerte al niño Ortega, estudiante del primer año G, del Instituto Profesional y Técnico de Colón que se electrocutó después que intentó cortar con un machete el árbol de bambú.
La tragedia fatal se registró este miércoles en la barriada Nuevo Oasis del corregimiento de Cativá, cuando Jimaray cruzó de su barriada Luther King con otro amiguito hacia ese lugar.
El pequeño Jimaray era muy despierto y siempre le gustaba explorar la naturaleza, dijo su padre de crianza Jorge Vásquez.
Edna Judith de Vásquez, tía del niño que lo crío como su hijo desde que nació, dijo que Jimaray quería ser veterinario, "pero como no quería estudiar y le gustaba andar en el río, y explorar la naturaleza le decía que así no lograría sus metas".
Los pequeños partieron ese miércoles casi a las 11 de la mañana. Tenían solo que cruzar para llegar a ese lugar donde había un árbol gigante de bambú, pero lo peligroso es que no midieron el peligro con los alambres que rodean la vegetación del sector.
María Alabarca, que vive enfrente, señaló que solo vio que dos niños entraron para cortar el bambú, después uno salió corriendo asustado, y entonces un vecino y un conductor de taxi fueron a darle los primeros auxilios. Pero, nadie pudo ayudarle, así que cuando llegó a la Policlínica de Sabanitas ya tenía signos evidentes de muerte.
Su único deseo era confeccionar una alcancía y portería de bambú, lo que no logró.