Señaló que, aunque no se le entregó ninguna notificación de su despido, no se le permitió laborar normalmente, y manifestó que con esta actitud los responsables de esta institución estatal están violando sus derechos laborales y humanos, tomando en cuenta que él es un trabajador con limitaciones de salud.
Explicó que él tiene una discapacidad física progresiva que le impide realizar ciertas funciones dentro de la institución; sin embargo; su condición ha sido desconocida y en días anteriores se le solicitó que batiera una mezcla, a lo que él se negó porque tenía la presión arterial mal, por lo que atribuye su despido a esta situación.
Un informe de capacidad laboral emitido por el Departamento de Salud Ocupacional de la Caja de Seguro Social indica que Evadio Gutiérrez tiene una discapacidad física progresiva y total para esfuerzos físicos manuales acordes a su cargo, debido a que tiene diabetes mellitus, problemas cardiacos, hipertensión arterial de difícil manejo, entre otros.
En este documento, que fue enviado al Ministerio de Vivienda el 19 de abril de 2007, se hace la sugerencia de poner a este funcionario en otras posiciones en las que se pueda desempeñar según su problema médico, como mensajería interna, recepcionista o en alguna oficina, pero según Gutiérrez, lo que hicieron fue sacarle la tarjeta e impedirle que marcara la entrada a su puesto de trabajo.
Evadio espera que se le haga justicia y terminen con este abuso, porque él es una persona enferma que necesita trabajar y, aunque no puede hacer ciertas labores, siempre está dispuesto a colaborar con la institución.
Sobre el tema, Ana Julia Batista, directora encargada de la Dirección Regional del MIVI señaló que la ministra Balbina Herrera tiene conocimiento de lo que está sucediendo en la institución con este funcionario, e indicó que éstas son decisiones administrativas que se han tomado.
Se tiene programado continuar la segunda etapa del alcantarillado con Pocrí, cuya inversión es de 7 millones, que podrían incluirse en el presupuesto del 2008.
Una colisión múltiple ocasionó la muerte de Royo Alberto Salcedo, de 31 años, quien conducía una moto.
También fue trasladado a un hospital en la capital, el docente José Domingo Olmos, quien viajaba como pasajero en uno de los taxis involucrados en la colisión.