Batista informa que para poner en marcha el Plan Metropolitano de Desarrollo Urbano, primero se iniciará un estudio en todas las cuencas del área metropolitana y luego en el resto del país.
Después que se analicen las áreas urbanas se establecerán las zonas rojas, que requerirán atención muy especial cuando se aprueben proyectos urbanísticos, porque este es un problema nacional.
Asegura que es un trabajo que hay que hacer lo antes posible debido a que en el sector de Juan Díaz hay áreas que son manglares y deben irse regulando, porque ya existen urbanizadores que amenazan utilizarlas con rellenos.
Afirma que se establecerán normativas para regular estos aspectos, pues los promotores desarrollan los proyectos, cobran su plata y el problema le queda al Estado.
A nivel de planeamiento se efectuarán estudios por corregimientos. Por ejemplo ya se terminó en San Francisco y está finalizando el de Bella Vista, al igual que un estudio conjunto en Las Cumbres, Chilibre y Alcalde Díaz.
Se trabaja en Río Abajo y Arraiján, donde se espera completarlo en los próximos años.
Batista advirtió que este plan no está escrito en piedra porque el urbanismo es dinámico y las tendencias de crecimiento cambian, lo que requiere seguir actualizando los planes y reorientarlos.
Ahora tratan de determinar qué se ha hecho, cómo se puede hacer para cumplirlo e impulsar, junto a las otras instituciones, la ejecución correspondiente.