P. Oeste. La ola de criminalidad que azota al distrito de Arraiján cada día se incrementa, ahora los delincuentes tienen la osadía de llevarse las tapas del sistema de alcantarillado de las barriadas urbanas, localizadas en diferentes puntos del distrito.
Manuel Guzmán, residente de la barriada Altos de Nuevo Arraiján, se quejó por la irregularidad debido al peligro a que diario se expone cuando transita en su vehículo por la vía que conduce hacia su casa.
La falta de calles asfaltadas es una de las razones, afirmó la presidenta de la Junta Local de Mastranto Final, del desempleo existente, ya que los días de lluvia resulta imposible salir y aquellos que lo logran, al llegar a la vía Interamericana, no cuentan con una parada, negándose los transportistas a recogerlos por estar enlodados o mojados.
Quienes también sufren por la falta de calles y alcantarillado son los estudiantes que deben dirigirse a escuelas distantes como Naciones Unidas, El Limón, Fuente de Chase entre otras, dijo Marquínez.
Insistió en que están huérfanos de ayuda por parte de todas las autoridades, inclusive de la colaboración del Sindicato de Conductores y Automotores de La Chorrera (SICAMOCH), para asignar una ruta interna, alegándose que ello no resulta conveniente.
La falta de transportes que facilite el traslado desde Mastranto Final hacia el centro de La Chorrera y los hospitales es otro de los problemas que aun faltan por solucionar, dijo la dirigente comunitaria.