Las emigraciones de indígenas hacia Costa Rica se han incrementado en los últimos días, como consecuencia del trato discriminatorio e injusto que reciben de parte de los patronos de las Tierras Altas chiricanas, denunció el secretario de la Organización Ngöbé Buglé de esa región (ONBTA), Octavio Rodríguez, quien reveló que cerca de 60 mil cosecheros lo están haciendo.
El dirigente explicó que entre las dificultades que confrontan los hombres y mujeres de la etnia Ngöbe, figuran la carencia de una vivienda adecuada, el pago del salario mínimo, la garantía de que cuentan con el seguro social, servicios de salud, entre otros.
En ese sentido, afirmó que en la mayoría de los casos, cuando por una u otra razón se enferman, los empleadores no se preocupan por trasladarlos hasta algún centro de salud cercano, o por lo menos, de brindarle las atenciones necesarias.
Asimismo, mencionó que algunas de las viviendas en las que habitan son pequeñas, no cuentan con baños y además, están deterioradas, situación que los obliga a convivir en estado de hacinamiento y a bañarse en los ríos.
Paralelamente, sostuvo que devengan un salario sumamente bajo que no alcanza para sufragar las necesidades básicas de alimentación, vestido, salud y educación.
Precisó que en muchas fincas, los patronos no pagan el salario mínimo, es decir, que sólo ganan por día entre B/. 4.50 a B/. 5.00 máximo, durante ocho horas e incluso tiempo extra, cuando lo que deben obtener son B/. 5.60.
Ante ese hecho, Rodríguez recordó que ellos también son seres humanos, que necesitan de los servicios básicos para subsistir; al tiempo que recomendó a sus patronos que tomen cartas en el asunto y así eviten que el problema continúe.
Durante su intervención, el vocero aseguró que contrario a lo ocurrido en Panamá, los patronos costarricenses sí se interesan por el bienestar de los trabajadores.
El dirigente hizo tales señalamientos para que patrono conozcan el motivo por el cual sus compañeros abandonan sus trabajos y se trasladan hacia el sector costarricense, luego que aquéllos se quejaran que están perdiendo sus productos.