Aracelis Abrego, familiar de dos jóvenes que ingresaron al último reclutamiento del Servicio Marítimo Nacional, denunció su inconformidad, luego que les prometieran empleo a las jóvenes y hasta el momento continúan sin poder ejercer la profesión que con tantos esfuerzo estudiaron.
Abrego dijo que lo más triste del problema es que al terminar la carrera, sólo les entregaron un certificado como si hubiesen culminado un curso, y no un diploma oficial que certifique la profesión.