Los propietarios de las tres viviendas que resultaron inundadas en la tarde del miércoles en el sector de Bique, en Arraiján, por el desbordamiento de una quebrada, dedicaron ayer sus esfuerzos a la limpieza de sus hogares y deshacerse de los enseres dañados.
La mayor parte de las pertenencias de estas familias quedaron sumergidas bajo un metro de agua.
En horas de la mañana, personal del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) distribuyó colchones, camas, en tanto que el Ministerio de Salud (Minsa) repartió equipos de limpieza.
Para ello fue necesario habilitar un paso provisional a través de un predio privado, lo cual generó disgusto en la propietaria, quien alegó que no fue consultada para ello.
Reponerse de las pérdidas sufridas tomará un tiempo, indicaron las familias afectadas, especialmente, a pocos meses de que finalice este año.
En tanto, personal del MOP y equipos de varias empresas privadas trabajaban ayer para rehabilitar el tramo de la vía que fue demolida para permitir el desagüe de la quebrada.