Los asegurados de la Caja de Seguro Social (CSS) que asistieron ayer a la policlínica Gustavo A. Ross en David, provincia de Chiriquí, se mostraron molestos debido a la realización de un simulacro de desalojo en tan solo días de haberse suspendido un paro de labores.
La acción de desalojo por una supuesta bomba en la policlínica se realizó a las 8:00 a.m., lo que obligó a los funcionarios y asegurados a desalojar las instalaciones.
“No es justo y no estoy de acuerdo que después de una huelga se implemente una práctica de desalojo cuando hay atraso en las citas médicas y la falta de respeto por las personas de la tercera edad”, dijo un ciudadano que se vio afectado por la medida.
Mientras, una mujer de la tercera edad señaló que había perdido su puesto de llegada para atenderse con un especialista porque los funcionarios los obligaron a desalojar el área.
Ostros usuarios de la policlínica manifestaron que no les avisaron que se haría el simulacro.
Concienciación.
Por su parte, Basilio Marcoz, quien coordinaba la actividad, explicó que estos simulacros se realizan dos veces al año para crear conciencia entre los asegurados y funcionarios sobre la necesidad de desalojo cuando se da algún siniestro natural o incendio dentro del edificio.
“Como se hace todos los años, se ha podido mejorar la evacuación, ya que se hizo en siete minutos, lo que indica que los funcionarios ya saben cómo actuar y en esta ocasión contamos con el apoyo de los bomberos, la policía y Emergencias médicas”, afirmó.
La doctora Irasema Wong, quien labora en la policlínica, mencionó que el ejercicio busca que las personas sepan cómo salir de las instalaciones y cómo usar las áreas de desalojo de manera rápida.
En el operativo se logró que más de mil 700 personas fueran desalojadas del edificio sin que se registraran afectados.
También se informó que personas de otros distritos también participaron del simulacro.
Policlínica
de Chiriquí
- La policlínica Gustavo A. Ross es la es la segunda en importancia en la provincia de Chiriquí, después del hospital Rafael Hernández.
- Diariamente se atienden entre 700 a 800 personas. Hay especialidades de cardiología, farmacia, entre otros.