No obstante, luego que la información salió en los medios de comunicación, ahora las autoridades tratan de interpretar que se trató de un mal entendido, porque supuestamente la leche, "que llevaba el estudiante en sus manos", no era para el consumo.
Según el director encargado del Departamento de Protección de Alimentos, Deybis Guerra calificó las informaciones como "tendenciosas". La directora del plantel les aseguró que la leche en mal estado era de descarte y no tenía que ver con la que consumen los niños.
Pero contrario a lo que se dijo ayer en la inspección, Tito Rodríguez Zamora, el padre de familia que observó la situación el lunes en la mañana, reiteró que el estudiante que cargaba la caja de leche se dirigía hacia el II grado A, cuando se le cayó y salió el montón de gusanos.
Así lo confirman las imágenes que fueron captadas por el camarógrafo, Francisco Viquez, de RCM que además filmó la forma inadecuada como se encontraba el depósito donde estaba la leche entre envases dañados y otros rumiados por ratones.
Ayer al momento de la inspección (después de 3 días el hecho) el depósito de la leche estaba totalmente limpio e incluso había una nevera donde se refrigeraban los envases.
"Con esta información se ha hecho un daño donde el que más sufre las consecuencias son los niños, porque luego de las noticias no se atreven a consumir la leche de la escuela, ya que hoy hay un descenso elevado en el consumo de la leche", mencionó el funcionario del MINSA.
A juicio de Rodríguez Zamora, que mantiene su posición de que el producto con gusanos iba dirigido al consumo de los estudiantes, si la leche era de descarte qué hacía en las manos de un estudiante de la escuela.
"Hemos recalcado que el solo hecho de que un niño tenga contacto con la caja o estos envases existe un peligro de que se contagie con las bacteria que deben tener por la descomposición y los gusanos", aduce el padre.
Contrario a lo dicho en la inspección de ayer, la directora del plantel, Omaira Wong de Morales, aceptó en entrevista realizada por este medio la presencia de gusanos en la leche que llevaba el estudiante en sus manos.
"No es montones de leche con gusanos; que se encuentre una caja es normal en todas las escuelas y no es de alarmarnos porque en realidad eso está ocurriendo en una población escolar tan grande, en donde se guarda la cantidad de leche de una semana o 15 días", señaló la educadora.
Adujo que en el transporte o manipulación del mismo contenido de la leche, éstas a veces explotan y se supone que algunas se rompen y en el proceso dañan a las otras.
Algunos padres de familia manifestaron que están alertas por la situación y han dicho a sus hijos que observen bien el envase donde les dan la leche antes de consumirla.
Las investigaciones seguirán hasta que se aclare la situación.