Propietarios de las tierras invadidas en El Espino de La Chorrera exigieron a las autoridades mayor celeridad en el proceso legal. Hace más de un año fue solicitada la orden de lanzamiento.
Karen García, abogada de los propietarios, indicó que el expediente fue enviado a la corregiduría de Guadalupe, al declararse impedido el corregidor de Feuillet, alegando que dentro de las tierras invadidas habían familiares suyos.
La finca 13806, propiedad de los hermanos Julián y Rubén Darío Pardo, fue invadida hace dos años.
Hay más de 60 viviendas en principio de madera y hojas de zinc. Ahora sus propietarios han comenzado a remodelarlas con bloques, además de instalar tiendas para la venta de mercancía seca.
La abogada dijo además que las empresas eléctricas han hecho caso omiso a las denuncias interpuestas con relación a las "telarañas" que se extienden desde la vecina comunidad de El Nazareno.
Agregó que los perjuicios causados a los hermanos Pardo son cuantiosos especialmente por la destrucción de árboles y fuentes de agua, por lo que una vez se logre el desalojo se interpondrá otra demanda por daños y perjuicios.