El sismo de 5.8 en la escala de Ritcher, que se registró ayer sábado y que fue sentido por todos los chiricanos, generó miedo entre la población que se levantó a las 3:19 de la madrugada, cuando sus camas fueron remecidas por el movimiento telúrico.
Muchas familias optaron por salir de sus viviendas y esperar más de una hora por temor a que se registrara otro sismo.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) informó que no se registraron víctimas ni hubo afectaciones en edificios públicos ni estructuras privadas de la región chiricana.
“Tras una evaluación realizada por el Centro de Operaciones de Emergencia de Chiriquí, podemos determinar que este sismo se ubica en la escala sismológica de Mercalli tipo IV, ya que fue perceptible por la mayoría de personas que se encontraban dentro de edificios”, reveló José Donderis, director Regional del Sinaproc.
El sismo se registró en las coordenadas 6.778° norte y 82.466° oeste, con una profundidad de 10.0 kilómetros, con epicentro próximo a la isla de Coiba en el océano Pacífico.
Además, el movimiento sísmico fue reportado en Bocas del Toro, Veraguas, Herrera, Los Santos y Coclé, por lo que el Departamento de Respuesta a Emergencias inició inmediatamente un monitoreo.