Los comerciantes chinos en Chiriquí están muy preocupados por la violencia en la provincia, ya que ellos son los más afectados por los robos y hurtos que se registran, asegura Alfonso Mou, presidente de la Asociación China. Solicitan al Gobierno que se cambien algunas leyes que protegen a los menores y ser más estrictos.
"Debido a la situación que se vive en la provincia, hay muchos negocios que se ven afectados, ya que los empleados no quieren trabajar a ciertas horas de la noche por medida de seguridad, lo que ha generado un problema para las actividades comerciales", afirma Mou.
Sostuvo que muchos restaurantes están cerrando más temprano, mientras que otros han recurrido a contratar seguridad y otros solicitan apoyo a la Policía para que estén presente a la hora de cierre.
Acotó que la situación actual no es la que quieren los inversionistas chinos. Ya no es el Chiriquí tranquilo en que se vivía hace pocos años; se ha perdido en materia de seguridad, pero se tiene que hacer el trabajo para recuperar la paz y tranquilidad que ha caracterizado esta región.
La criminalidad ha aumentado y la tolerancia disminuido, por lo que se quiere que las autoridades hagan su trabajo, dijo Mou.
"En la medida que aumenta la población, se incrementa la criminalidad; pero el número de unidades policiales no es cónsono", según el vocero chino.
Detalle
- Urge plan estratégico
- El vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Chiriquí, Reynaldo Serracín, señala que urge un plan estratégico que permita hacerle frente al problema que se puede salir de las manos y generar un ambiente negativo para esta región.
- Es realidad, no percepción
- El padre Heriberto Ríos, párroco en la iglesia Santiago Apóstol de Alanje, afirma que el problema de la violencia no es una percepción, sino una realidad que toca la puerta de los panameños y se necesita mayor apoyo en unidades y equipos para la Policía Nacional.