Un grupo de trabajadoras de la empresa Textiles de La Chorrera propugnó por un cierre definitivo de las instalaciones.
Las más de 500 trabajadoras que fueron cesadas hace dos años atrás al iniciarse la crisis en la empresa Textiles La Chorrera, convocaron a una asamblea, con la intención de obligar al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) a tomar una decisión definitiva en cuanto a los salarios y prestaciones laborales que les han dejado de ser pagados, a la vez que solicitaron el cierre de la empresa y la venta del equipo y material existente.
Estas trabajadoras indican que del remate de la empresa, la cual se encuentra bajo una medida de secuestro, se podría recolectar los fondos necesarios para pagarles.
No obstante, agregaron que a este primer llamado sólo concurrieron entre 30 y 50 trabajadoras, por lo cual se realizará una nueva convocatoria.
En tanto, se conoció que las once empleadas que fueran despedidas semanas atrás aseguraron que se mantendrán en su decisión de ser reintegradas a sus puestos de trabajo.
Revelaron, además, que como otra alternativa está que les sean pagadas todas sus prestaciones laborales, las cuales denunciaron pretenden ser negociadas por parte de la empresa.
Durante la última reunión sostenida entre las trabajadoras, el administrador judicial de la empresa Tomás Escudero y la directora regional del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL), Yitza Otero, las manifestantes precisaron que aceptaban que el monto de sus prestaciones laborales sea pagado quincenalmente y de acuerdo al salario que devengaban.
Sin embargo, trascendió que existe una nueva propuesta planteada por la empresa, la cual determina que aquellas trabajadoras con cinco y seis años de laborar, deberán esperar cuatro meses para que la empresa pueda obtener los recursos económicos suficientes como para cancelarles sus prestaciones.