Hay incertidumbre entre los moradores del corregimiento cabecera de Atalaya debido al cierre repentino de la jumbotienda que administraba la Alcaldía y de la cual se beneficiaban cientos de familias.
El alcalde Celestino González informó que el cierre de la tienda se dio porque la Dirección Regional del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) les comunicó que ya no se les daría crédito, sino que debían comprar los productos al contado y que la Alcaldía no tenía recursos para comprar así.
González dijo que el cierre se mantiene porque solo quedaban productos enlatados que poco se venden y no sale el dinero para pagar el local, la luz y el salario de la persona que atiende.
El alcalde sostuvo que por más de dos años se trató de darle este servicio al pueblo para que tuviera acceso a comida barata, pero con la nueva condición que les puso el IMA no es posible por la falta de recursos para comprar al contado.
Consultado al respecto, Francisco Cheng, supervisor nacional de jumbotiendas del IMA, afirmó que tendrá un acercamiento con el alcalde para que se vuelva a ofrecer el servicio porque hubo un malentendido en lo que se le comunicó sobre el crédito.
Dio a conocer que a los responsables de las jumbotiendas se les está dando un crédito máximo de hasta 10,000 dólares y que el alcalde no mantiene ninguna deuda con el IMA.