En su puesto de venta de frutas cerca del Hospital Dionisio Arrocha, expresó que lo que sucedió el pasado martes 30 de julio fue más fuerte que el de 1979, porque "todo se movió como si fuera una hamaca de lado y lado".
El temor, la preocupación, al igual que las pérdidas materiales son evidentes.
Para unos la situación económica podría empeorar. El muelle fiscal representaba parte del sustento diario de muchas familias porque en las noches acostumbraban pescar para conseguir los alimentos del siguiente día, sin embargo, las líneas amarillas indican que este lugar es ahora un peligro. Sus vigas y estructuras colapsaron y ya no son utilizables.
Para otras personas existe la expectativa de que los proyectos de la zona franca pudieran perecer, porque los inversionistas que estaban interesados en Puerto Armuelles se podrían abstener de realizar inversiones en las condiciones actuales por las que atraviesa el distrito. Los planteles educativos también sufrieron severos daños materiales en sus infraestructuras, como lo describió la directora de la Escuela de Río Mar, Flor de Concepción.
De acuerdo con la educadora, las estructuras de la escuela de Río Mar, uno de los principales centros educativos primarios de Puerto Armuelles, sufrió serias rajaduras en sus paredes causadas por los sismos registrados en Chiriquí.
"Como medida de seguridad para los niños y los maestros, se dejará de dar clases en esta escuela, ya que sus estructuras presentan rajaduras y a partir de hoy se reiniciarán las clases en la Escuela de Puerto Armuelles llamada comúnmente como Escuela N°2, en la jornada de la tarde", añadió.
Esta decisión se tomó luego que los ingenieros del Ministerio de Educación (MEDUC) inspeccionaran el lugar, afirmó la directora.
Señaló que los padres de familia llegaron con sus hijos en horas de la mañana de ayer, pero al ver la condición de la escuela, decidieron retirarlos.
Por otro lado, fuentes del MEDUC indicaron que la Escuela de Mellizas y el Primer Ciclo de Limones han sufrido serios daños, por lo que se están haciendo las evaluaciones del caso.
En tanto, la directora encargada de la Escuela Secundaria de Puerto Armuelles (ESPA), Nitzia Muñoz, manifestó que en las estructuras de este plantel se reportaron algunos daños, pero fueron evaluados por los expertos del MEDUC, quienes consideraron que no eran graves, de manera que se puede laborar normalmente.
Indicó que ayer se reunieron con los profesores y se hicieron prácticas de desalojo con los estudiantes que asistieron, porque se ha registrado poca asistencia, por lo que aprovechó para hacer un llamado a los padres de familia para que envíen a sus hijos a clases.
Sin embargo, el director del Colegio San Antonio, Jorge Castillo, manifestó que a pesar de que este plantel de dos pisos "haya aguantado hasta ahora el sismo del martes y sus réplicas, la situación del área de Puerto Armuelles es preocupante".
Consideró que hay una situación de espera en la comunidad como si un nuevo sismo podría registrarse, al igual que secuelas del fenómeno del pasado martes.
Señaló que es importante prepararse anímicamente, porque manejar una población de más de 300 estudiantes en un momento de angustia, es difícil.
Para otro lugareño, Elías Adames, la réplica del pasado martes terminó con parte de la construcción de su nueva casa.
"La varillas de la construcción de mi casa estaba bien colocadas y reforzadas, pero Dios sabe cómo hace las cosas", sostuvo. Para José Luis Caballero, un vendedor de mercancía informal, la asistencia al Hospital Dionisio Arrocha ha sido menor en estos últimos ocho días.
Afirmó que ha observado a muchas personas de Puerto Armuelles viajar para otros puntos del país por temor de quedarse en esta región.
Agrega que los pronósticos de un nuevo sismo con mayor magnitud no son posibles "porque sólo Dios sabe lo que tiene para esta región".
Para Luis Carlos Roux, un conductor de taxi, no puede olvidar el momento de nerviosismo que vivieron las personas, la noche del pasado martes y viernes, donde quedaron sin energía eléctrica, al igual que los desalojos que se dieron el Hospital Dionisio Arrocha, luego de los fuertes movimientos telúricos, que espera "no se repitan nunca más".