Luego de más de cinco horas de reunión, en el Foro abierto sobre la construcción del Camino Ecológico Boquete - Cerro Punta, desarrollado en la Cámara de Comercio de Chiriquí, donde participaron miembros de la comisión interinstitucional de Alto Nivel nombrada por el ejecutivo, se hizo énfasis en la elaboración de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Más de 300 personas asistieron entre ellos, ambientalistas y moradores de las comunidades involucradas, al igual que los que se oponen a la construcción del proyecto vial, así como los que están a favor.
Los argumentos de presentación por parte de ambos sectores fueron fuertes, pero la solución concreta es que el camino ecológico está diseñado en tres tramos, de los cuales existen dos que se van a rehabilitar y el otro tramo de 5 kilómetros que atraviesa específicamente el Parque Nacional, es el punto de conflicto.
La comisión interinstitucional de Alto Nivel para atender este problema estuvo conformada por miembros de la Cámara de Comercio e Industrias de Chiriquí, la viceministra de Obras Públicas, Gretel Villalaz; el asesor presidencial Alberto Quirós Jaén, representantes del Instituto Panameño de Turismo (IPAT), del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
Alexis Pinzón, viceministro de Salud y miembro de la comisión interinstitucional, dijo que el tramo de conflicto es donde va incluido un Estudio de Impacto Ambiental tipo tres, que es un estudio muy minucioso y una vez terminado se someterá a una consulta pública, donde todos los panameños podrán opinar.
Calificó como positiva la reunión, ya que los presentes estuvieron de acuerdo con dos tercios de la construcción del camino ecológico, pero falta el EIA para construir adecuadamente el proyecto. Sin embargo, Líder Sucre, representante de ANCON, dijo que la carretera se ha dado como una decisión tomada, porque hay argumentos que explican la forma como la vía se va a mitigar, a controlar y a reducir el tráfico vehicular, al igual que permitirá a las personas transportar productos por esta área, convirtiéndose en una serie de argumentos contradictorios.
"Lo más preocupante es que no se ha hablado de la aprobación o no de un proyecto, sino de una decisión tomada y es la realidad que preocupa a los ambientalistas y a la población porque el área donde se pretende construir el camino ecológico es muy frágil", dijo Sucre.
Indicó que esta región brinda enormes beneficios y que no es reemplazable porque la biodiversidad no regresa una vez destruida. Por otro lado señaló que el río Caldera es un afluente que provee fuentes de agua a las hidroeléctricas de la provincia, además, brinda el vital líquido al proyecto salto de regadío donde participan cientos de productores de Boquete.
Agregó que de cada 25 hectáreas que tiene Chiriquí, 24 están deforestadas, por esta razón piden precaución y lentitud en desarrollar este proyecto, y no con la rapidez que lo ha llevado el gobierno central.
La celeridad en la consecución de este camino ecológico marca un mal precedente, porque se puede pensar que se trata de una situación que no se vuelva a repetir por la delicadeza del caso, ya que es un sitio que une a los bosques del Volcán Barú con los de la cordillera central. No obstante, Raúl Montenegro, ex director regional del IDAAN en Chiriquí, dio a conocer su posición contraria a este proyecto carretero.