A estos cuatros ciudadanos se le encontró un total de 77 huevos y 70 libras de carne y dos aletas que eran transportadas en sacos, para su venta en la comunidad.
Valentín Pineda, administrador regional de la ANAM, manifestó que las leyes son severas en cuanto a este delito, ya que se encuentra tipificado como delito penal.
Pineda indicó que acaba de iniciar el arribo de las tortugas a las playas adyacentes al humedal San San Pond Sak y en todas las playas de Bocas del Toro, de esta misma manera también los depredadores se encuentran al asecho para lograr capturarlas.
Esta detención se logró, gracias a una llamada telefónica hecha por un morador de la comunidad, esto indica que hay moradores que están conscientes del peligro que representa el sacrificio de este animal que se encuentra en vías de extinción, explicó Pineda.
Añadió que no hay otros motivos detener a estas personas, pero la ley tiene que cumplirse, y por eso los sancionarán y luego pasarán a la Fiscalía de Ambiente para que se continúe el proceso, ya que se ha cometido un delito ecológico.
La carne y los huevos de las tortugas, fueron examinados por un funcionario del Ministerio de Salud, para luego ser enterrados o incinerados.
Anteriormente se donaba a las instituciones como el Asilo de Anciano o a los detenidos en las cárceles para su alimentación, pero por el manejo que se le dio a la carne no es apta para el consumo.
Según el funcionario estas tortugas tenían una edad aproximada de cincuenta años, pesaban unas trescientas libras y tenían más de cien huevos.
Anualmente decenas de tortugas se sacrifican en las playas de Bocas del Toro, y la Autoridad Nacional del Ambiente no cuenta con suficiente personal para poder cuidar el arribo de estas especies.
Según informes donde más tortugas se sacrifican es en las costas, río Chiriquí, Santa Catalina, playa Soropta.
Por el momento los menores de edad fueron puestos a órdenes de la Fiscalía de Circuito Ambiental, y las sanciones que contempla la ley contra delitos ambientales es de cien a mil balboas.
También se sanciona con pena de cárcel.
Anualmente decenas de tortugas se sacrifican en las playas de Bocas del Toro.
La Autoridad Nacional del Ambiente no cuenta con suficiente personal para poder cuidar el arribo de las tortugas en el área.
Los sitios más frecuentes donde se sacrifican las tortugas son en las costas, río Chiriquí, Santa Catalina, playa Soropta.