La residencia de una familia integrada por 13 niños y 13 adultos se quemó el 28 de diciembre, en Changuinola, donde los ocupantes no tuvieron tiempo de salvar nada, ya que todos estaban entretenidos viendo televisión en una parte del inmueble y cuando el reflejo de las llamas los alarmó, sólo tuvieron tiempo de salir corriendo.
Las dos plantas de la casa, situada a unos metros de la escuela de El Empalme, en Changuinola, fueron rápidamente consumidas por las llamas.
Cuando los camisas rojas dejaron de rociar agua, la vista era deprimente; los regalos de Navidad inservibles, las camas, estufas, refrigeradoras, muebles, ropa y hasta las herramientas de trabajo, fueron consumidas; comentó el señor Isaac Machuca, jefe de la familia.
Entre los escombros se encontró la cartera de la esposa, en la que estaba el dinero que había sido guardado con mucho esfuerzo para las compras de año nuevo, pero los billetes también se quemaron y con ellos se hicieron cenizas todos los planes de la numerosa familia.
Lo irónico, es que se trata de una familia popular, sobre todo entre los políticos, pues en una sola casa lograron hasta 12 votos manifestó Isaac, sin embargo, hasta este martes han pasado nueve días y ninguna autoridad, ha llegado a brindar ayuda.
"Ni los legisladores, el alcalde, ni el representante, me han ayudado; no sé qué hacer, son 13 niños, mis hijos, nietos, mis yernos, todos viven aquí y no tenemos nada", dijo visiblemente entristecido el señor Isaac.
Algunos vecinos han ayudado con comida, otros con algo de ropa, pero actualmente viven como sardina en lata y se turnan una tablas para dormir.
No obstante, aún con todas las dificultades, el pilar de la familia trata de darse valor diciendo que, por suerte, "nadie de mi familia murió".
Isaac, el jefe de la familia, se dedica a reparar botes de madera, pero luego de que se incendiara su casa ni siquiera eso puede hacer, pues las herramientas también forman parte de los escombros.