El docente, de 65 años, atiende a su hijo menor, Ricardo Arturo Chifundo, y relató que todo comenzó en Chiriquí, en 1959, cuando la madre de su hijo se cayó de un caballo y sufrió un golpe en la cabeza, consecuencias que se vieron reflejadas 12 años después.
El padre relató que luego de los 12 años, su esposa sufría de muchos dolores en la cabeza. Dijo que llegó momentos en que perdía el conocimiento y no reconocía a las personas, ni siquiera a él, ni sus hijos, ni sus demás familiares.
En medio de todas complicaciones médicas, su esposa estaba embarazada, y tiempo después que dio a luz falleció.
A los tres meses se detectó que su hijo presentaba parálisis cerebral, por lo que fue enviado al IPHE, donde fue tratado con estimulación.
Para donaciones pueden llamar a la profesora Barrera 602-6385.