El Hospital Rafael Estévez de la ciudad de Aguadulce se ha convertido en el centro de un grave problema, la negligencia. Son muchas las quejas que se han presentado sobre el caso, y según sostienen familiares de víctimas, la atención que brinda parte del personal del nosocomio no es la más adecuada. Esta vez la situación pareciera haber alcanzado su límite, luego que falleciera un enfermo, porque supuestamente no fue atendido a tiempo por un médico.
Se trata de Joselín Ledezma, un hombre de 57 años, residente en la comunidad de La Loma de El Roble, quien en su tiempo libre se dedicaba a promover el deporte en su comunidad. Su familia acusó al personal del hospital de negligentes, pero esta versión es negada por la dirección médica del nosocomio.
Ledezma, era un persona que se preocupaba por sus hijos, y aunque algunos ya eran adultos y no vivían con él, siempre decía: "velaré por ellos". Laboraba como operador de equipo pesado para una empresa de la localidad, pero su tiempo libre lo dedicaba a promover el deporte en su comunidad, desde hacía más de 10 años.
Ledezma también se desempeñó como director del equipo de softbol ANTIOCA, que en estos momentos participaba en el Campeonato Interbarrial del corregimiento de El Roble.
El domingo 21 de julio, según relataron sus familiares, Ledezma fue conducido a primeras horas de la mañana al cuarto de urgencias del hospital, en compañía de uno de sus hermanos y dos de sus hijos.
De acuerdo con sus familiares, en horas de la madrugada presentó un fuerte dolor en el pecho y la espalda. Adelín Ledezma, hermano del paciente, contó que a pesar de la dolencia que presentaba, llegó caminando al cuarto de urgencias, y dio sus datos personales a un funcionario de la institución, con el fin de obtener un cupo para ser atendido por especialistas.
"Esta persona le pidió que se sentara y esperara un momento, que lo iban a atender y fue cuando le dije que mi hermano se sentía muy mal y que tenía miedo que le pasara algo peor", indicó.
Manuel Flores, compadre del hoy occiso, detalló, que el dolor de Joselín parecía desesperante. Caminaba de un lado a otro y se agarraba el pecho. Pasaron unos minutos y Adelín inquieto por ver a su hermano en mal estado, volvió a la ventanilla y nuevamente le informó al funcionario las condiciones en que se encontraba Joselín y fue cuando ésta persona le respondió "espere un momento... ya yo avisé, pero no lo han llamado".
Por tercera vez, a las 7:00 de la mañana, insistió. En ese momento que estaba hablando con esta persona volteó a ver a su hermano y lo vio caer, quedando inconsciente.
"Entonces fue cuando cinco y seis médicos corrieron a atenderlo, pero ya era demasiado tarde", señaló. Relató que a los 15 minutos de levantarlo, un médico del cuarto de urgencias lo llamó para informarle "lo sentimos mucho, señor Ledezma, hicimos lo humanamente posible para salvar a su hermano". Adelín aseguró que fue grande el dolor.
"En este caso hubo negligencia médica, pero no de parte del personal que entró a trabajar a las 7:00 de la mañana sino del que ya estaba de turno a la hora que nosotros llegamos, por que no lo atendieron a pesar de nuestra solicitud".
A pesar de lo ocurrido no habrá demandas. "Lo hecho, hecho está", dijo Adelín en tono de tristeza, pero dejó claro "de qué vale tener un hospital nuevo, con paredes nuevas, si lo que queremos es atención médica".
A pesar que las investigaciones de este caso aún no terminan, el director médico de este hospital, Javier Pinilla, contradice la versión de los familiares de Ledezma y asegura que no hubo negligencia médica, como se ha querido dar a conocer.
De acuerdo, con la información suministrada por personal del cuarto de urgencias, el paciente llegó a eso de las 6:35 de la mañana del domingo y fue atendido a las 7:05, 30 minutos después.
Según el informe y algunas versiones de funcionarios del hospital quienes se encontraban en ese momento en el área, Joselín se acercó a la ventanilla del cuarto de urgencias a dar sus datos personales, pero no informó en ningún momento el tipo de dolencia que padecía y además fue visto tranquilo, "sin quejarse".
Pinilla aceptó que los dos médicos que estaban de turno no lo pudieron atender de inmediato porque estaban ocupados con otros pacientes.
"A pesar que esta familia manifiesta que informaron el estado en que se encontraba Joselín, los médicos aseguran que no se les reportó este caso", enfatizó Pinilla.
Ante esta situación, dio a conocer que los jefes de enfermería, de registros médicos, del cuarto de urgencias como aquellos médicos que estaban de turno antes de las 7:00 de la mañana y los que atendieron al paciente, están realizando las investigaciones para luego elaborar un informe que se lo harán llegar a fin de esclarecer lo ocurrido.
Pinilla recalcó que aún no ha sido confirmado de qué murió Joselín, pero es posible que haya sufrido de un infarto masivo y que si fue así, tenía pocas posibilidades de vida.
Aunque los familiares de Joselín solicitaron a las autoridades que no se efectuara la autopsia de rigor para confirmar de qué murió, Pinilla dijo que el Ministerio Público procedió a hacerla, ya que de acuerdo al historial médico del paciente, no padecía de ninguna enfermedad, pero se desconoce el resultado.
Las honras fúnebres de Joselín Ledezma se efectuaron el pasado martes en horas de la mañana en la comunidad de La Loma.
Además de sus allegados, estuvieron presentes en su sepelio, el representante del corregimiento de El Roble, José del Carmen González, y los miembros de la selección nacional de béisbol de Coclé entre estos Darío Agrazal y Rigoberto Villarreal, quienes además de lamentar la pérdida del deportista, dijeron que también perdieron a un querido amigo que se interesaba por su comunidad.
Los restos de Joselín fueron ubicados a un lado de la tumba de su hermano, Verlín Ledezma, a quien lloraron hace menos de tres meses por su muerte.