En la búsqueda participaron más de 15 personas que utilizaron varios botes con motor fuera de borda, recorrieron hasta la desembocadura del río, esfuerzos que sin embargo, fueron en vano.
Consultados algunos de los rescatistas de la comunidad Naso Teribe, afirmaron categóricamente que no recuerdan fecha o evento alguno, donde un infante haya perdido la vida bajo las circunstancias antes descritas.
El hecho se registró el pasado martes 12 de diciembre, a eso de las 8:00 p.m. cuando una embarcación con varias personas trasladaban a un enfermo a un centro de atención médica más cercana. La bebé viajaba en compañía de su madre, sin embargo, por la fuerte sacudida de un remolino, el transporte se hundió.
La víctima era cargada en brazos por Benicia Santana, de 41 años, quien al caer al agua la soltó y desde entonces no la volvieron a ver.
En el incidente Adolfo Berchi, motorista de la embarcación, se salvó milagrosamente.