El paro iniciado el lunes por estudiantes graduandos del Colegio Abel Bravo de Colón se suspendió ayer, tras una vista sorpresa del ministro de Educación, Miguel Angel Cañizalez.
El ministro dijo que se han invertido 400 mil balboas en el colegio y advirtió que no permitirá que se suspendan las clases, ni que se le presione para dialogar en esa forma, cuando se pueden comunicar y atender las quejas.
Los estudiantes reclaman la conclusión de los trabajos de reparación del plantel, computadoras, además de libros para la biblioteca.
La estudiante Nadia Mitchell anunció que se mantienen vigilante. "Esto no quiere decir que no estaremos alerta de la situación del plantel", expresó la alumna.