Tras encontrarse una cantidad considerable de peces muertos, extraoficialmente se dijo que no se descarta la posible contaminación y para evitar problemas mayores, se decidió suspender la producción y recomendar a la población racionar el agua que tengan embotellada o en tanques, así mismo la suspensión de las clases.
El gobernador de la provincia, Ubaldo Vallejos, dijo que inmediatamente se conoció la situación, se ordenó el traslado de dos carros cisternas a bordo de un ferry para la mañana de este jueves y para este mismo día, estarán llegando otras dos cisternas desde la provincia de Chiriquí.
La dotación de agua con estas cisternas se mantendrá hasta que se normalice la situación.
Se calcula, que aproximadamente 6 mil personas serán afectadas por la dotación parcial del líquido.
Los camiones serán llenados con agua de varios pozos perforados precisamente para casos de emergencias.
En horas de la mañana de este jueves, se espera la llegada algunos especialistas del IDAAN y del Smithsonian, que analizaran la calidad del agua.

