El talento campesino no tiene límites en el norte de la provincia de Coclé, al punto que ingeniosos niños del séptimo y octavo grado del Instituto Carmen Conte Lombardo, decidieron construir una pequeña casa de quincha.
Esta casa reposa a la entrada del plantel, como si se tratara de una casa de muñecas al estilo campesino.
Cinco niños de la comunidad de Churuquita Grande iniciaron el pequeño proyecto en su casa.
Las religiosas, que dirigen el Instituto quedaron sorprendidas del talento de estos pequeños y solicitaron, que trasladaran el proyecto al plantel.
El estudiante Hipólito Castillo asegura, que junto a su hermano y otros amiguitos decidieron construir la casita, porque veían como sus padres las construyen en juntas de embarres.
La sigatoka negra, sigue consumiendo las plantaciones de banano.
Los obreros regresaron a los campos de trabajos para ver como pueden salvar las nuevas plantaciones.
Están a punto de perder sus plazas de empleo.