Unos 180 mil habitantes del distrito de Arraiján están propensos a padecer enfermedades por la acumulación de desechos en diferentes áreas públicas.
Martín Marciaga, portavoz de los afectados, sostiene que la basura está inundando las calles y se pueden observar gusanos y alimañas.
Ni hablar de los olores fétidos, insoportables para los más pequeños, vulnerables a sufrir las secuelas de una epidemia.
Según el morador, hasta la vía Interamericana, a unos cuantos metros de la parada del puente elevado, se ha convertido en un vertedero improvisado de desechos. Hay preocupación en la comunidad.
Se se queja que la compañía CREDESOL, responsable de la recolección, se tarda mucho para recoger los paquetes, además de que inescrupulosos se niegan a cumplir con la tasa de aseo y en su lugar de dedican a lanzar los desechos en cualquier punto del distrito.
Marta González, tiene 30 años de vivir en Arraiján, y critica a las autoridades que no se han preocupado por la acumulación de desechos sólidos, e insistió que se le debe exigir a la compañía concesionaria desarrollar un plan estratégico para la recolección de desechos y así evitar la acumulación de basura.
Culpó al Ministerio de Salud por ser cómplice de no asumir su responsabilidad de aplicar sanciones a los responsables de la recolección de desechos, para evitar una epidemia.
Agregó que en diferentes planteles escolares, desde hace dos semanas los camiones de la compañía de desechos no han pasado a recoger la basura.
La situación podría terminar en un estado de emergencia sanitaria, lo que ha generado preocupación en los residentes del distrito, quienes temen consecuencias fatales, a causa del deficiente servicio de recolección de la basura en este sector.
Temen enfermedades por basura sin recoger
Los desperdicios a orilla de las calles tienen gusanos y alimañas.