P. Oeste. Naufragio o secuestro, es la incógnita que se plantean los familiares de los pescadores Andrés Rivas y Demóstenes Sánchez, cuya desaparición en las aguas de la Playa Corona en San Carlos parece tomar otro giro, ya que sus familiares temen que colombianos los hayan secuestrado o asesinado.
Andrés Rivas, padre de uno de los pescadores del mismo nombre, expresó su pesar por la desaparición tanto de su hijo como de Demóstenes Sánchez, quienes eran primos hermanos y siempre que salían de pesca regresaban el mismo día y pasados ya seis, nadie ha vuelto a saber de ellos.
Familiares de los pescadores dijeron que fueron los compañeros de los pescadores los que encontraron tanto el bote, como el trasmallo y la comida que llevaban, mas no así los tanques de gasolina que cargaban ni tampoco la tapa de la lancha.
Dijo que en su interior algo le dice que a los pescadores alguien los secuestró, porque por allí andan muchos colombianos y ese día algunos vieron una lancha con dos motores y cuando fueron a ver el bote hundido volvieron a verla y uno de los hombres que andaba a bordo los llamaba para que se acercaran.
En medio de su desesperación, Andrés junto con su familia, sentados en una fonda que tienen a orillas de la playa la Ensenada, con sus ojos puestos en el mar, comentan que ya nadie los está buscando "sólo esperamos una noticia, porque vivos o muertos los queremos ver".
Eloisa de Rivas, quien tiene siete hijos con Andrés, también sospecha que su esposofue secuestrado, ya que días atrás a un primo de él fue agarrado por un hombre con acento colombiano que decía "lo mato, lo mato" y otro le respondió, "no lo mates que ese no es el que estamos buscando".P. Oeste. Naufragio o secuestro, es la incógnita que se plantean los familiares de los pescadores Andrés Rivas y Demóstenes Sánchez, cuya desaparición en las aguas de la Playa Corona en San Carlos parece tomar otro giro, ya que sus familiares temen que colombianos los hayan secuestrado o asesinado.
Andrés Rivas, padre de uno de los pescadores del mismo nombre, expresó su pesar por la desaparición tanto de su hijo como de Demóstenes Sánchez, quienes eran primos hermanos y siempre que salían de pesca regresaban el mismo día y pasados ya seis, nadie ha vuelto a saber de ellos.
Familiares de los pescadores dijeron que fueron los compañeros de los pescadores los que encontraron tanto el bote, como el trasmallo y la comida que llevaban, mas no así los tanques de gasolina que cargaban ni tampoco la tapa de la lancha.
Dijo que en su interior algo le dice que a los pescadores alguien los secuestró, porque por allí andan muchos colombianos y ese día algunos vieron una lancha con dos motores y cuando fueron a ver el bote hundido volvieron a verla y uno de los hombres que andaba a bordo los llamaba para que se acercaran.
En medio de su desesperación, Andrés junto con su familia, sentados en una fonda que tienen a orillas de la playa la Ensenada, con sus ojos puestos en el mar, comentan que ya nadie los está buscando "sólo esperamos una noticia, porque vivos o muertos los queremos ver".
Eloisa de Rivas, quien tiene siete hijos con Andrés, también sospecha que su esposofue secuestrado, ya que días atrás a un primo de él fue agarrado por un hombre con acento colombiano que decía "lo mato, lo mato" y otro le respondió, "no lo mates que ese no es el que estamos buscando".