La comunidad chiricana se encuentra alarmada ante los hechos de violencia que se suscitan en los planteles educativos, sucesos que se asemejan a los ocurridos en la ciudad capital.
Padres de familia de la región expresaron su preocupación ante el hecho de que personas foráneas permanezcan en las afueras de los centros escolares esperando a los estudiantes.
La situación fue denunciada por acudientes del Primer Ciclo Estados Unidos y por los propios alumnos del Colegio Pablo Emilio Corsen de la ciudad de David, quienes aseguran temer por sus vidas.
Dos estudiantes revelaron que en los terrenos adyacentes al centro educativo a menudo se suscitan riñas, por lo que algunos optan por cargar armas para andar protegidos.
"A veces algunos cargan armas porque los maleantes están afuera esperando y hay que defenderse", pronunció uno de ellos.