En Darién existe el mayor parque nacional de Centroamérica. Por su importancia internacional fue declarado por la UNESCO, Patrimonio Mundial en 1981 y Reserva de la Biósfera en 1982.
En el área conviven tres grupos indígenas precolombinos: los kunas, los emberá y los wounaan, así como los colonos, integrados por poblaciones afrodarienitas y campesinas. Sus actividades de subsistencia son la agricultura y la pesca.
Los recursos forestales, tierras productivas y una variada fauna, hacen de esta provincia un lugar reconocido por la comunidad ambiental del mundo.
Sin embargo, la región es codiciada por sus especies maderables, por lo que es sometida a procesos, en algunos casos indiscriminados de tala de árboles.
En un recorrido de El Panamá América por el distrito de Garachiné, se pudo observar, desde una aeronave, áreas taladas y la práctica de lanzar la madera por una pendiente. En la inmensidad del Océano Pacífico se observaba una barcaza que recogía las tucas y las transportaba con fines comerciales.
Durante dos semanas El Panamá América intentó obtener una versión de esta práctica en la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), pero fue imposible.
Simplemente se deseaba conocer si hay permisos para afectar de esta manera esta zona, los objetivos, y quiénes son los beneficiados.