Unos 700 habitantes de las comunidades kunas de Púcuro y Paya, ubicadas en el sector fronterizo con Colombia, tienen dificultades para recibir sus alimentos, luego que el puesto de la Policía Nacional en Boca de Cupe, les restringiera el paso aduciendo que trasiegan comida para grupos armados que pernoctan en esas zonas.
La información fue dada a conocer por el representante de El Real y presidente del Consejo de Pinogana, Alvaro Bristán. De acuerdo con Tristán, los residentes de ambos pueblos se trasladan semanalmente al corregimiento de Yaviza o El Real para comprar los alimentos, pero se les presentan muchas restricciones en ambos, porque la Policía Nacional argumenta que están llevándole provisiones a los guerrilleros.
Así las cosas, estas personas deben comprar sus alimentos por volumen "porque no están a la vuelta de la esquina los centros comerciales y tiendas grandes", por lo que tienen muchas dificultades para transportarlas. Además, la Policía les pone obstáculos y les han abierto expedientes donde les señalan como colaboradores de la guerrilla, indicó.
El presidente del Consejo de Pinogana señaló que Púcuro y Paya, y otros ubicados en la frontera Panamá-Colombia, no poseen seguridad estatal, porque el último reten que estaba ubicado en Paya fue abandonado por la Policía, hace muchos años.
Durante un recorrido efectuado a finales del año pasado por El Panamá América, se conoció que desde el último retén situado en Boca de Cupe, hasta la misma frontera con Colombia, hay alrededor de 40 kilómetros sin custodia policial. Esta distancia es comparable a la que separa al aeropuerto de Tocumen del centro de la ciudad, dos veces.
El edil precisó que la Policía debe dar mejor trato a toda la población de la zona, ya que vive en constante zozobra y así también podrá tener más colaboración en todas las acciones, pero si actúa con discordia y prepotencia lo que hacen es desmejorar la relación con la comunidad.
Por su parte una fuente de la Policía fronteriza que prefirió reservar su identidad, dijo que siempre se ha tenido la intención de brindar seguridad a toda la población kuna, pero hacen varios años expulsaron a las brigadas que los custodiaban en el retén de Paya, argumentando que la presencia de unidades de seguridad no les beneficiaba.
No obstante, consideró que sí existe trasiego de alimentos en el área. Indicó que semanalmente se transportan más tres mil libras de arroz, 80 cajas de sardinas, igual ración de tunas, cantidades de velas, linternas y baterías.
"Todo estos productos no se pueden consumir en pueblos donde la población no llega a 800 personas y su dieta principal es el plátano y las carnes de monte", expresó.
Desde hacen varios años algunos directores de la Policía Nacional han señalado que existe muy buena relación entre la población kuna y los integrantes del las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), sin embargo, los dirigentes kunas han desmentido públicamente esas acusaciones.