El presidente del Comité Playa El Agallito, Julio César Corro y el representante legal de la Cooperativa "Sal Sarigua" R.L., Jorge Avelino Palma, firmaron un acuerdo que pone fin a la problemática surgida por la creación de una camaronera en Chitré, provincia de Herrera.
El acuerdo dice que la cooperativa renuncia a una parte determinada de territorio de albina, y que el comité la acepta.
También se acordó que el comité apoyará socialmente a la cooperativa, para que esta logre la concesión del área aledaña al territorio cedido, para la creación de un proyecto camaronero.
En cuanto al aspecto técnico, se informó que las recomendaciones las darán representantes de ambas organizaciones, en tanto que la cooperativa recomendó que los desagües del líquido servido se haga lo más lejos posible de la toma de agua.
Una de las cláusulas de este acuerdo es que una vez firmado el documento, ninguna de las partes podrá interferir en los asuntos internos de la otra.
La problemática entre ambas organizaciones surgió cuando los salineros de la cooperativa intentaron reconvertir su antigua actividad de salinas a camaronera.
El Comité Playa El Agallito y otras barriadas aledañas protestaron porque el proyecto inicial era formar un canal de 20 metros de ancho desde el Río La Villa, para llevar agua dulce hasta la antigua salina.
Los ciudadanos expresaron en esa oportunidad que la acción causaría inundaciones en sus barriadas en tiempos de aguaje y de lluvias.
En tanto, los del comité advertían que las aguas servidas contaminarán los alrededores del complejo turístico.
El acuerdo se logró luego de un informe de inspección técnica del agua que presentara un funcionario de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
En el informe se determinó que no se puede construir el canal ni habilitar una toma de agua del estero del Río La Villa por los problemas que puede causar en el futuro.
También la entidad recomendó que la cooperativa analice las posibilidades de construir un canal y toma de agua en el estero de El Preñado, para lo cual deberá presentar un estudio previo a la ANAM para su debida evaluación.
Al acatar la inspección y sugerencia de la ANAM, la cooperativa inició el movimiento de tierra en sus propiedades para iniciar el proyecto de la camaronera.
La llegada de seis tractores al lugar hace tres días causó la protesta de los moradores de las barriadas aledañas, quienes incluso acusaron que se hizo una venta al señor Julio Corro.
No obstante, Corro, quien preside el comité, dijo que la camaronera se construía en tierras de su propiedad, pero que se oponía a la construcción del canal por encima de la carretera y porque las aguas servidas del proyecto iban al complejo turístico. Informó que con el acuerdo firmado y con el estudio de la ANAM no ocurrirá así, por lo que ya no tiene nada que reclamar.