El férreo control policial que existe en la garita de Guabalá, localizada en la vía Interamericana en el distrito de Tolé, ha obligado a indocumentados y personas dedicadas a actividades ilícitas buscar alternativas para evadirla.
El pueblo de Tolé se ha convertido en el blanco perfecto para cumplir este fin, al existir un camino que une a este distrito con el corregimiento de El Nancito en el distrito de Remedios.
Un empresario compró una finca en este sector y decidió cortar un camino para introducir su carro hace algunos años, mismo que ahora utilizan estos sujetos. En los meses de lluvia se hace un poco difícil pasar este camino, pero en el tiempo seco está completamente habilitado.
En lo que va del año, las unidades policiales han capturado a cinco asiáticos que se habían bajado en la entrada de Tolé, procedentes de la ciudad capital.
También unos ciudadanos ecuatorianos, indocumentados, que estaban en el pueblo y un sujeto que llevaba droga en una balinera, entre otros casos.
Residentes de la comunidad aseguran que están preocupados porque al caminar hacia el pueblo, en horas de la noche cuando no hay taxis, muchas veces han observado personas extrañas por el lugar.
En tanto, el mayor Ismael Herrera de la Policía Nacional en Chiriquí, indicó que una de las dificultades que están presentando es la carencia de una línea telefónica en la garita y las unidades en este sitio tienen que comunicarse por celular y la recepción inalámbrica es muy escasa.
Agregó que han observado en vistas aéreas que existen unos cuatro caminos que evaden este puesto policial, pero las personas del lugar son los que conocen muy bien este territorio y sólo los coyotes pueden ayudar a los indocumentados a utilizarlos.
A a finales de este año, esperan nuevos vehículos para la zona policial de Chiriquí y procederán asignar uno a este sector para mantener una mayor custodia del lugar.
Humberto Marroni, alcalde Tolé, manifestó su preocupación ante los hechos que se están registrandos con personas indocumentadas y dedicadas a actividades ilícitas, quienes pretenden evadir la garita de control de Guabalá.
"Me preocupa el hecho que hay muchas personas que se están bajando en nuestro distrito y pueden poner en peligro la vida de los ciudadanos de nuestras comunidades", dijo.
Tolé es una parada obligada para eludir control policial
Dos comunidades del distrito sirven de paso para evadir la garita de Guabalá.