Mil 300 empleados de las bananeras independientes en el área de Divalá en la provincia de Chiriquí, que laboran dentro de las fincas que se encuentran activas, serán despedidos y nuevamente recontratados, con el propósito de iniciar una innovadora relación entre trabajadores y empleadores.
De acuerdo con Leonel Valdés, director regional del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL), esto es parte de un acuerdo que el Gobierno ofreció a los bananeros independientes con el objetivo de salvar los puestos de trabajo que aún existen en el sector.
Explicó que el Estado brindará el aval financiero a los propietarios de las fincas y proporcionará en tres partidas los B/.2 millones que se requieren para cancelar las prestaciones y liquidaciones a todos los trabajadores, por lo que, el primer desembolso de B/.1 millón se hará este mes, el otro 25% el próximo año y el último en abril de 2004.
Esta es una alternativa que permitirá a los trabajadores bananeros recuperar todo el tiempo y esfuerzo invertido desde hace más de 20 años dentro del sector, puntualizó. No obstante, el funcionario aclaró que para garantizar la contratación de igual número de empleados que se vayan a liquidar, se han incluidos cláusulas especiales para dar seguridad a los empleados de continuar con su puesto.
Valdés dijo que los B/.2 millones que se desembolsarán por parte del Estado para cancelar las prestaciones es una préstamo que el Estado está dando a los productores, quienes posteriormente tendrán que cancelarlo cuando la actividad se encuentre más próspera.
La situación en el distrito de Divalá desde hace más de dos años se encuentra afectada, cuando cinco de las 13 fincas independientes decidieron cerrar operaciones, dejando cesante unos 800 obreros, pues las pérdidas alcanzaban grandes sumas de dinero, sin embargo, tratando de recuperar la actividad el Gobierno, a través de la Comisión de Alto Nivel designada por la presidenta Mireya Moscoso, está analizando diferentes planes de ayuda para salvarla.