Provincias

Tradiciones que se nos van


En el año 1895, el sacerdote Manuel Vásquez iniciaba sus labores en las tierras altas de la provincia de Herrera, específicamente en el fresco y verde distrito de Las Minas. Desde entonces ese noble pueblo ha mostrado un gran fervor católico.
Precisamente el Padre Manuel Vásquez es mencionado por William Scoullard, en su "Libro Azul" editado en 1916, por instrucciones del entonces presidente de la República Belisario Porras. El padre Manuel fue el primero en organizar, durante las primeras décadas del siglo veinte, las primeras escenificaciones de la Semana Santa en vivo.
Luis Alberto Hooper Domínguez, oriundo de Las Minas, dijo que "estas hermosas tradiciones de escenificar la Semana Mayor en vivo deben continuarse sobre todo en estos tiempos, cuando existe una juventud con gran fervor católico y deseosa de mostrar sus aptitudes".
La Semana Mayor da inicio en Las Minas de Herrera, desde hoy, viernes de dolores. Del templo católico de Las Minas, en horas de la noche, sale el anda de la Virgen Dolorosa, iniciando el Vía Crucis por las calles alrededor de la plaza. En una de las esquinas de la plaza se registra el encuentro de la Virgen Dolorosa con Jesús Nazareno, cargando la cruz. Luego de este encuentro dos andas continúan el vía Crucis por las principales calles.
La noche del sábado, se viste de gala el sector de la calle Arriba. Allá se encuentra la capilla de Jesús Triunfante. Toda la calle Arriba es adornada con arcos de penas de palma real y luces. La capilla es especialmente adornada, para la vigilia, toda la noche, del Jesús triunfante, el Santo de doña Audina Soto.
Durante toda la noche del sábado de Ramos Soto ofrece un brindis a los asistentes a la Vigilia del Jesús triunfante. Doña Audina Soto brinda a los asistentes chocolate, bollos y demás productos de su cocina.
El domingo de Ramos durante las primeras horas de la tarde se realiza el recorrido del Jesús triunfante, montado en su caballito, desde la capilla de calle Arriba, hasta el templo católico, ubicado en el centro del pueblo. Este recorrido rememora la entrada de nuestro señor Jesucristo de Jerusalén montado en su burro.
Desde hace 50 años, la mitad de este recorrido lo hacen desde la residencia de Don Antonio Vargas, simulando la entrada a Jerusalén. En el suelo se plantaban, tulipanes, arbustos y en el centro, se colocaba un gran portón, que hacía las veces de la puerta de Jerusalén.
Después del rito religioso el sacerdote golpea con el Báculo el Portón que era abierto por los feligreses que se encontraban en la parte posterior. En la Plaza hasta la entrada del templo se plantaban arbustos en hileras dobles haciendo una calle por donde pasaba la procesión con Jesús triunfante al llegar a la Iglesia lo bajaban ceremoniosamente del caballito para colocarlo frente al altar.
Acto seguido se procede a la bendición de las palmas y también se bendice una total abstinencia durante la Semana Santa. La comida se basaba en bollos de maíz blanco viejo.
Actualmente los actos principales de la Semana Santa, se llevan a cabo a partir del Jueves Santo. Ese día se realiza en primer lugar el lavado de los pies a los apóstoles.
Cuando no hay escenificación de los actos en vivo el Sacerdote escoge a los Apóstoles generalmente de niños de la Escuela Primaria que tienen buena conducta.
Tradiciones como éstas son seguidas de cerca por aquellos que creen en lo propio y autóctono de nuestra campiña.


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38175
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América